Problemas de stock de Steam Deck OLED: qué está pasando realmente

La situación de stock de Steam Deck OLED se ha convertido en uno de los temas más comentados entre quienes buscan una consola portátil para jugar en PC. En cuestión de días, el panorama ha pasado de una disponibilidad relativamente estable a un escenario con rupturas de stock por regiones, mensajes de advertencia en la tienda oficial y un silencio inicial por parte de Valve que ha dado pie a todo tipo de teorías.
Lo que se aprecia ahora mismo es un mapa muy desigual: Estados Unidos, Canadá y varios países de Asia se han quedado sin unidades, mientras que en Europa y, en concreto, en España todavía se pueden comprar determinados modelos con una cierta normalidad. Detrás de este baile de disponibilidad no hay una simple subida de demanda, sino un problema de fondo mucho más serio: la escasez global de memoria DRAM y de almacenamiento NAND, que está golpeando a consolas, tarjetas gráficas y prácticamente a cualquier dispositivo que dependa de estos componentes.
Steam Deck agotada en Estados Unidos y Asia, pero aún disponible en España
En la tienda oficial de Valve para Estados Unidos, las alarmas saltaron cuando todas las versiones de la Steam Deck comenzaron a aparecer como agotadas. Primero desapareció el modelo LCD de 256 GB, cuya producción ya se había dado por terminada, pero poco después también se quedaron sin stock los modelos OLED de 512 GB y 1 TB. Es decir, la gama completa se marcó como no disponible en un corto espacio de tiempo.
Algo muy parecido ha ocurrido en los territorios gestionados por el socio de Valve en Asia, Komodo, donde países como Japón, Hong Kong, Corea y Taiwán muestran la consola como agotada. Numerosos usuarios describen el cambio como algo que sucedió prácticamente “de la noche a la mañana”, sin una transición gradual de plazos de entrega más largos o subidas de precio previas.
Durante esos primeros días, Valve evitó pronunciarse sobre el motivo del desabastecimiento. Medios especializados y creadores de contenido aseguraron haber contactado con la compañía sin recibir respuesta clara, lo que alimentó especulaciones sobre una posible retirada silenciosa de la consola, una futura revisión de hardware o una subida de precios encubierta.
La realidad, sin embargo, es distinta cuando se mira a Europa. En países como España, Francia, Alemania o Italia, la Steam Deck OLED sigue figurando en la tienda oficial con stock, al menos en las versiones de mayor capacidad. En España, por ejemplo, el modelo de 512 GB ha estado disponible a unos 569 euros, mientras que la edición de 1 TB se mantiene en torno a los 679 euros, con plazos de entrega que rondan los 3 a 5 días hábiles.
Eso sí, la situación es cambiante incluso dentro de Europa: el modelo OLED más económico ha llegado a quedar agotado en España pocos días después de que se detectaran los problemas de stock en Norteamérica y Asia, quedando como única alternativa el modelo de 1 TB. En otros mercados, directamente no hay ya ninguna versión disponible, lo que deja a Europa como uno de los pocos “bastiones” donde aún es posible comprar la consola con relativa normalidad.
Adiós definitivo a la Steam Deck LCD y desaparición de unidades reacondicionadas
Parte de la confusión alrededor de los problemas de stock tiene que ver con la transición de la gama. Valve ya había anunciado que la Steam Deck LCD dejaría de fabricarse, de modo que la familia OLED pasaba a ser la única línea activa. Que el modelo de 256 GB aparezca agotado entra dentro de lo normal: lo que se venda ahora son restos de inventario que no se van a reponer una vez se terminen.
Lo llamativo es que, en algunos países, también han empezado a desaparecer las Steam Deck reacondicionadas. En Estados Unidos y otros territorios ya no se pueden adquirir unidades restauradas por Valve, ni en versión LCD ni OLED, lo que corta de raíz una vía de acceso más asequible para muchos usuarios. En varios mercados europeos, incluida España, también se ha notado esta falta de stock reacondicionado.
A esto se suma que ciertos accesorios oficiales relacionados con la consola, como los docks de sobremesa, han dejado de estar disponibles en algunas tiendas regionales. No hay detalles concretos sobre si se trata de un problema puntual de inventario o si responde a una estrategia más amplia de reorganización del catálogo.
Sea como sea, el mensaje de fondo es claro: la etapa de la Steam Deck LCD está cerrada y todo el peso recae ya sobre la versión OLED, justo en el peor momento posible, con la cadena de suministro de memoria y almacenamiento en plena tensión.
Valve reconoce la escasez de memoria y almacenamiento como causa principal
Tras varios días de silencio, Valve ha introducido un aviso en las fichas de producto de Steam Deck OLED en distintas regiones donde aclara el origen del problema. El mensaje, que puede leerse en la tienda europea y también se ha visto en la tienda oficial de Steam para China, indica claramente que “Steam Deck OLED puede agotarse temporalmente en algunas regiones debido a la escasez de memoria y almacenamiento”.
Este texto confirma lo que ya apuntaban muchos analistas: la causa de las roturas de stock no es una decisión comercial caprichosa, sino la dificultad para conseguir suficiente memoria DRAM y unidades de almacenamiento NAND a precios razonables. La actual crisis de componentes ha disparado los costes de memoria RAM, chips gráficos y SSD, afectando tanto a consolas portátiles como de sobremesa, así como a otros dispositivos de consumo.
La Steam Deck OLED monta 16 GB de memoria LPDDR5 y diferentes configuraciones de almacenamiento SSD, componentes que compiten directamente con la demanda de centros de datos e infraestructuras de inteligencia artificial. Informes del sector hablan de subidas muy agresivas en el precio de la DRAM y la NAND, algo que presiona de lleno a fabricantes como Valve, que deben elegir entre asumir el sobrecoste o revisar precios y calendarios.
En comunicados recientes sobre otros productos, la propia Valve ha reconocido que la disponibilidad de memoria y almacenamiento ha empeorado rápidamente, obligando a la compañía a “reevaluar” precios y fechas de lanzamiento. La nota incluida en la ficha de Steam Deck encaja con ese contexto: el problema de la portátil es el mismo que afecta al resto de su hardware, solo que aquí se manifiesta con más visibilidad por tratarse de un dispositivo ya consolidado en el mercado.
Impacto en Steam Machine, Steam Frame y el resto de hardware de Valve
La crisis de componentes no golpea únicamente a la consola portátil. Valve trabaja desde hace tiempo en una Steam Machine (un híbrido entre consola y PC), en un nuevo Steam Controller y en unas gafas de realidad virtual Steam Frame. Todos estos productos dependen igualmente de memoria DRAM y almacenamiento NAND, por lo que la compañía se ha visto obligada a replantear sus planes.
La idea original era lanzar este nuevo ecosistema de hardware en una ventana relativamente temprana, pero la compañía ha admitido que, debido a la situación global de componentes, no puede fijar todavía precios ni fechas definitivas. Los anuncios oficiales hablan ahora de un objetivo de lanzamiento durante la primera mitad del año, pero con matices: todo está supeditado a cómo evolucione el mercado de memoria y almacenamiento.
Mientras tanto, se baraja que una parte del problema con Steam Deck podría deberse a que Valve está priorizando el uso de memoria y SSD para estos nuevos productos. Es decir, que haya reducción deliberada de la producción de la consola portátil para reservar componentes destinados a Steam Machine, Steam Frame y el nuevo mando, dispositivos en los que la compañía ve potencial de crecimiento a medio plazo.
La propia Valve ha reconocido que la subida del coste de RAM y NAND les obliga a revisar al alza los precios previstos de estos nuevos dispositivos, retrasando anuncios que inicialmente se iban a hacer antes. El caso de Steam Deck encajaría dentro de esta misma estrategia: menos volumen producido, más cuidado con los márgenes y, probablemente, reajustes de precio en futuras remesas según se estabilicen los costes de los componentes, si es que lo hacen.
Un problema que afecta a toda la industria: Sony, Nintendo y compañía
La dificultad para conseguir memoria DRAM y almacenamiento NAND a buen precio no es exclusiva de Valve. La crisis arrastra a toda la industria del videojuego y del hardware. Se ha informado, por ejemplo, de que Sony ha tenido que replantear el calendario de su próxima consola PlayStation 6, barajando un lanzamiento más tardío, alrededor de 2028 o 2029, en parte por el sobrecoste de la memoria necesaria para el sistema.
En el caso de Nintendo, los planes para una futura Switch 2 pasan por utilizar 12 GB de memoria, cuyo precio se habría encarecido en torno a un 40 %, además de un almacenamiento SSD más costoso. La compañía ya contempla subir el precio final de la consola para compensar el impacto en sus márgenes de beneficio, algo que ilustra hasta qué punto la memoria se ha convertido en un elemento crítico en el coste de cualquier consola moderna.
Incluso fabricantes como Microsoft, con una cuota menor en el mercado de consolas, miran de reojo a esta situación para sus futuros planes, que pasarían por un hardware más cercano a un PC clásico gestionado por Windows 11. Todo ello se apoya en el mismo punto débil: la enorme dependencia de DRAM y NAND en un momento en el que la demanda para servidores e inteligencia artificial acapara gran parte de la producción mundial.
En este contexto, la Steam Deck no es una excepción ni un caso aislado, sino un ejemplo muy visible de cómo la falta de componentes clave puede dejar sin stock un dispositivo que, hasta hace poco, se encontraba con relativa facilidad en casi cualquier región.
¿Se vienen subidas de precio y nuevas roturas de stock en Europa?
En el caso concreto de España y la Unión Europea, los precios oficiales de Steam Deck OLED se han mantenido por ahora en niveles conocidos: en torno a 569 euros para el modelo de 512 GB y 679 euros para el de 1 TB. Los plazos de entrega marcados en la tienda oficial suelen ser de pocos días, lo que contrasta con la ausencia total de unidades en otros mercados como el estadounidense.
Sin embargo, el hecho de que ya se haya agotado el modelo OLED más económico en España y que en muchos países solo pueda conseguirse la configuración de mayor capacidad alimenta la idea de que la presión sobre el stock va a más. Si la escasez de memoria y almacenamiento continúa, no sería raro ver subidas de precio en las siguientes tandas de producción, sobre todo en regiones clave en las que la consola se ha quedado sin unidades.
Hay quien apunta a que Valve podría estar aprovechando esta pausa de stock en lugares como Estados Unidos para replantear tarifas y ajustar el PVP a la nueva realidad de costes, en lugar de anunciar un incremento de forma directa y con el producto aún disponible. De momento, la compañía se limita a avisar de que la consola “puede agotarse temporalmente” en algunas regiones, sin comprometerse a fechas ni a precios futuros.
Para los usuarios europeos, la situación actual puede interpretarse como una ventana de oportunidad: hay unidades de Steam Deck OLED a precios todavía contenidos, pero nada garantiza que estos niveles se mantengan si el mercado de DRAM y NAND sigue presionado durante los próximos meses o incluso años.
Todo este panorama deja a Steam Deck OLED en una posición delicada pero todavía interesante, sobre todo en España y otros países europeos donde sigue habiendo stock y los precios no se han disparado. La consola se ha visto atrapada en una tormenta perfecta de escasez de memoria, reordenación de prioridades internas en Valve y presión de costes que ya está afectando también a Steam Machine, Steam Frame y al resto de hardware de la compañía. Aunque por ahora no hay señales claras de una retirada definitiva ni de un relevo inmediato en forma de Steam Deck 2, la evolución del mercado de componentes y las decisiones estratégicas de Valve marcarán si esta fase se queda en un bache puntual de disponibilidad o en el inicio de una etapa con menos unidades, más caras y distribuidas de forma desigual entre regiones.
