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Mesa 25.3 refuerza OpenGL, Vulkan y OpenCL con nuevas extensiones, mejor soporte de hardware y drivers más maduros.

Mesa 25.3.6

Mesa se ha convertido en el auténtico corazón de la pila gráfica en GNU/Linux, y la serie 25.3 está viviendo uno de los ciclos más movidos de los últimos tiempos. No solo hablamos de nuevas extensiones y más compatibilidad, sino también de un aluvión de correcciones, pulido fino y mejoras de rendimiento reales que se notan al jugar y al trabajar con gráficos en el día a día.

Dentro de esa familia, Mesa 25.3.6 destaca como el último parche de mantenimiento de la rama 25.3, una versión que cierra etapa corrigiendo bugs concretos mientras el desarrollo se vuelca ya en Mesa 26 y posteriores. A su alrededor han ido apareciendo lanzamientos intermedios como 25.3.3, 25.3.4 y 25.3.5, además de builds Git de la serie 26.1.0 que marcan la referencia de lo que viene en rendimiento, especialmente en juegos exigentes bajo Vulkan y trazado de rayos.

Mesa 25.3.6: mantenimiento, correcciones clave y final de ciclo

En Mesa 25.3.6 se recogen una serie de correcciones muy concretas pero importantes. Entre ellas, destaca un bug en radeonsi donde una regresión hacía que GL_FEEDBACK devolviera 0.0 en las coordenadas X en escenarios de OpenGL clásico (Legacy GL). Para aplicaciones que aún se apoyan en este modo, el error suponía un quebradero considerable.

También se arregla un crash en Venus al crear dispositivos en vn_CreateDevice() con las últimas versiones de la rama principal de Mesa, problema que podía aparecer en entornos basados en virtualización de GPU o uso remoto de dispositivos gráficos.

Otro de los puntos abordados en esta versión es un comportamiento extraño por el cual, al eliminar un buffer enlazado únicamente como índice, Mesa deshacía también el binding asociado al target general. Este detalle generaba inconsistencias difíciles de rastrear en algunas aplicaciones de OpenGL que gestionan buffers de manera intensiva.

La lista de bugs incluye además problemas en ANV con DG2 y PTL, como parpadeos en el agua en Civilization VII o cuelgues (GPU Hang) en el juego R.E.P.O., que se han depurado para garantizar una experiencia más estable. Por último, se aclaran dudas relativas a la compilación de Lavapipe en Windows en combinación con el backend “microsoft-experimental”, cerrando así también flecos de documentación y build en otras plataformas.

Con estos cambios, Mesa 25.3.6 queda como un cierre ordenado de la rama 25.3: quien necesite seguir recibiendo soporte activo deberá dar el salto a Mesa 26, idealmente a partir de la 26.0.1, fecha en la que se considera que la nueva serie empieza a estabilizarse de cara a su uso general.

Mesa 26.1.0-Git frente a Mesa 25.3.x: comparativas de rendimiento en juegos

Mientras la rama 25.3 se dedica a afinar y corregir, las builds de desarrollo Mesa 26.1.0-Git muestran hacia dónde va el rendimiento. Varios creadores de contenido han comparado directamente 25.3.5 con 26.1.0-Git en juegos reales, usando hardware AMD de distintas generaciones.

Radeon RX 9060 XT: mejora clara con RDNA 4

En una de las comparativas más completas, se enfrenta Mesa 25.3.5 contra Mesa 26.1.0-Git con una Radeon RX 9060 XT, una GPU RDNA 4 con 2.048 shaders, 128 TMUs, 64 ROPs, 32 unidades para ray tracing, 64 núcleos de IA, 32 MB de Infinity Cache y bus de 128 bits con 16 GB de GDDR6. El equipo se completa con un Ryzen 5 2600 y 16 GB de DDR4 a 3.333 MT/s.

En Alan Wake 2 con trazado de trayectorias en 1080p, la RX 9060 XT pasa de 16 FPS con Mesa 25.3.5 a 19 FPS con Mesa 26.1.0-Git, lo que supone una mejora cercana al 19 %. Aunque 3 FPS puedan parecer poco, cuando nos movemos en rangos tan bajos esos fotogramas extra acercan el juego a la barrera psicológica de los 20 FPS y se notan más de lo que podría pensarse.

Con trazado de rayos (pero sin path tracing completo) en Alan Wake 2, el rendimiento se mantiene prácticamente idéntico entre ambas versiones, de modo que las ganancias se concentran sobre todo en el modo con path tracing, mucho más exigente.

En Spider-Man 2 con ray tracing activado, Mesa 26.1.0-Git rinde alrededor de un 10 % mejor, y en Cyberpunk 2077 con trazado de trayectorias la ventaja ronda el 9 %. Si nos quedamos en trazado de rayos “clásico” en este último título, la mejora se reduce a aproximadamente un 3 %, pero sigue siendo un plus que viene gratis con la actualización de la biblioteca.

En DOOM The Dark Ages con ray tracing nativo, la nueva rama se impone por cerca de un 6 %, mientras que en el resto de juegos analizados la diferencia suele oscilar entre un 1 % y un 2 %, con un empate técnico en Indiana Jones y el Gran Círculo con path tracing. La lectura general es clara: en RDNA 4, Mesa 26.1.0-Git ofrece un pequeño empujón casi en todos los casos, y un salto notable en cargas muy pesadas de trazado de trayectorias.

Radeon RX 580: arquitectura GCN 4.0 que revive en Linux

Otra comparativa interesante pone frente a frente Mesa 25.3.5 y Mesa 26.1.0-Git en una Radeon RX 580 de 8 GB, una GPU basada en la ya veterana arquitectura GCN 4.0. Este modelo cuenta con 2.304 shaders, 144 TMUs, 32 ROPs, bus de 256 bits y memoria GDDR5 a 8 Gbps.

En Windows 11, esta tarjeta lleva tiempo sin recibir drivers nuevos, por lo que algunos juegos modernos empiezan a comportarse mal o directamente a dar problemas serios. En Linux, en cambio, la combinación de RADV/radeonSI con Mesa sigue dándole una segunda juventud, ya que el mantenimiento es continuo y las correcciones de compatibilidad no se detienen.

En la práctica, los resultados muestran que Mesa 26.1.0-Git también rinde algo mejor que 25.3.5 con la RX 580, aunque las diferencias suelen ser más modestas que en la RX 9060 XT. Muchos títulos se mueven en una franja de entre un 1 % y un 4 % de mejora, e incluso hay casos donde el rendimiento es prácticamente idéntico.

La excepción más notable aparece en Indiana Jones y el Gran Círculo, donde la media pasa de unos 45 FPS con Mesa 25.3.5 a unos 52 FPS con Mesa 26.1.0-Git, lo que representa una ganancia de alrededor del 16 %. Ahí la diferencia se percibe claramente en la fluidez del juego, mostrando que en cargas específicas la rama 26.1.0 puede marcar distancias importantes incluso en hardware que ya consideramos “antiguo”.

El mensaje que dejan estas pruebas es que, tanto en GPUs modernas RDNA 4 como en GCN 4.0 más veteranas, Mesa 26.1.0-Git suele ofrecer un plus de rendimiento y, en determinados escenarios, cambios que pueden definir si un juego pasa de injugable a aceptable.

Impacto real en juegos, Proton y uso diario

Mirando todo el ciclo de la 25.3 y la transición hacia 26.x, el efecto se ve claramente en títulos populares. Juegos como Indiana Jones y el Gran Círculo, Hades 2, Dying Light, Baldur’s Gate 3, Cyberpunk 2077 o Shadow of the Tomb Raider se benefician de mejoras de compatibilidad, corrección de fallos gráficos y, en muchos casos, pequeños incrementos de rendimiento.

La lista se amplía con producciones como Resident Evil 4, Doom: The Dark Ages, Ghost of Tsushima, Spider-Man 2, Alan Wake 2, Assassin’s Creed Valhalla, Borderlands 4, No Man’s Sky, Horizon Forbidden West Complete Edition, Red Dead Redemption 2, Counter-Strike 2 o The Witcher 3, además de otros títulos esperados como Hollow Knight: Silksong, Dragon Age: The Veilguard o Like a Dragon: Infinite Wealth, que se benefician indirectamente del trabajo en drivers y extensiones.

Para quienes utilizan Proton y Steam Play como vía principal para jugar en Linux, los avances en ANV, RADV, NVK, Zink y WSI se traducen en menos artefactos, cuelgues más raros y una compilación de shaders algo más amable. La reducción de stuttering, la corrección de bugs que congelan todo el sistema y la mejora en trazado de rayos y path tracing consolidan Linux como plataforma de juego cada vez más seria.

En el ecosistema Arm y SoC, dispositivos con Panfrost, V3D o PVR ganan terreno gracias a nuevas extensiones y correcciones específicas, lo que se aprecia tanto en pequeños SBC tipo Raspberry Pi como en soluciones embebidas más avanzadas. El driver Gallium para NPUs Arm Ethos deja claro por dónde van los tiros: que tareas de IA, gráficos y cómputo general convivan bajo el mismo paraguas abierto.

Para uso profesional y educativo, la ampliación de soporte en Vulkan y OpenGL se deja notar en herramientas de CAD, visualización científica, aplicaciones de renderizado y simulaciones 3D. Las mejoras de estabilidad, gestión de memoria y depuración con SPIR-V aportan una base más sólida para quienes dependen de estas APIs en su trabajo diario.

Visto en conjunto, la familia Mesa 25.3 culminada con 25.3.6 y las primeras iteraciones de 26.1.0 muestran un proyecto en plena forma: se amplía compatibilidad de hardware, se incorporan extensiones punteras, se corrigen fallos dolorosos y se rascan FPS extra en juegos muy exigentes, tanto en GPUs modernas como en modelos más viejos que encuentran en Linux la mejor forma de seguir dando guerra.

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