Seguridad esencial en Self Hosted
Tienes un servidor. Has montado tus servicios. Tus fotos están en Immich, tu música en Navidrome, tus contraseñas en Vaultwarden. Todo funciona. Te sientes bien. Ahora viene lo que nadie te dice cuando empiezas con el self-hosting: tener un servidor en internet es como dejar la puerta de tu casa abierta en un barrio que no conoces. No es cuestión de si alguien va a probar a entrar.
