Guía de Codex Mortis videojuego de supervivencia y acción estilo bullet hell: estructura, 3ra parte.
Tercera Parte - El Final
La tercera parte del Codex Mortis trata no del final de la gente y sus almas ni de la moral, si no sobre el final del propio Universo, y las distintas posturas respecto al mismo, incluyendo referencias a obras tan importantes como Paraíso Inmutable. En sí mismo, es un conjunto de ensayos filosóficos con tintes de ciencia para tratar de crear nuevas teorías y rebatir las ya existentes en referencia al fin de los tiempos.
I: Muerte Anunciada
El primer capítulo de la tercera parte sirve como una introducción a lo que es "el fin de los tiempos", escrita en forma de novela para volverla más comprensible. Hace una buena explicación de cómo la muerte del universo acabará ocurriendo tarde o temprano, introduciendo principios básicos como la Entropía o el Misterio. Por otro lado, al explicar que la entropía va distribuyéndose hasta un estado en el que esté completa y absolutamente distribuida de forma uniforme, causando una de dos cosas; una "muerte caliente" en la que el universo simplemente ha alcanzado un equilibrio total o una "muerte fría" en la que el universo vuelve a contrarse para expandirse de nuevo. Cuenta que la teoría más aceptada es la de la muerte fría, al estar "respaldada" por el Ciclo de Xiolt-la de "muerte y reencarnación".
Una vez asegurado el "final natural" del universo, asegura que dicho final solo es seguido por un ciclo infinito de creación y fin. Dicho ciclo no solo no acaba de empezar, si no que "lleva dándose desde hace una cantidad de tiempo infinita y a la vez inexistente, al ser un proceso que se da más allá de las dimensiones físicas conocidas; una vez acaba el universo, el tiempo muere con él, pero vuelve a nacer con el nacimiento de un Nuevo Universo".
Así pues, cuenta que escapar de dicho ciclo infinito solo puede conseguirse mediante la evolución a Dios Ascendido, pues al hacerlo, un mortal acabaría en un plano de existencia superior al propio Universo, y podría ver los próximos ciclos desde otra dimensión.
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II: Paraíso Daeva
El segundo capítulo trata sobre el objetivo de los Goa'ulds, recopilado en Paraíso Inmutable. Cuenta cómo planean aprovechar el momento de fallo entrópico para eludir las leyes mortales y ascender a la Verdadera Divinidad, creando un nuevo universo sin el problema de la entropía. Sin embargo, puntualiza que dicho Paraíso puede alcanzarse sin recurrir a la destrucción artificial del universo, sin guerras y sin luchas, pues "la muerte es un proceso eventual y necesario del universo".
Sin embargo, también expone algo nuevo; la teoría del "Eterno Presente". Según dicha teoría, existe la posibilidad de extender el presente de manera indefinida, tal que la entropía no se distribuya hasta difuminarse en una muerte caliente y el universo no se expanda más; el "presente" se extendería de manera definida, de manera en que la Muerte Destinada y el propio Destino en sí mismos sigan siendo eventos seguros (Quantum Time-Lock) que encaminan al universo a su propia destrucción pero sencillamente nunca llegan a ocurrir. Algo así, sin embargo, probablemente solo podría alcanzarse a un nivel Local y reducido debido a la naturaleza de la propia Magia y el Misterio.
Se define la Teoría del Eterno Presente haciendo alusión a la explicación del tiempo del libro Paraíso Inmutable; "Si el tiempo es una cuerda, dicha cuerda se corta y se usa una de igual longitud para unir sus segmentos. De esta forma, se expande indefinidamente. Así, una forma de evadir el destino es alargarlo eternamente, volviéndolo algo que "ocurrirá", pero jamás llegará a hacerlo".
III: Falsa Entropía
En este capítulo, define un final nuevo del universo; uno en el que en lugar de paralizarlo o dejarlo morir, se extiende al generar entropía. Indica que algo así es sencillamente imposible ya que la entropía es, en sí misma, una constante del universo. Cuenta que solo los Dioses son capaces de generar entropía en el universo al moldearlo a su imagen y semejanza, contando que los actos de perversión de la creación fomentan una existencia eterna de tormento y dolor que no podrá acabar.
Sin embargo, también da otros dos datos interesantes. El primero es que el sistema no es absolutamente perfecto, así que si que tal vez exista la forma de burlar las leyes de la entropía creando un "caos constante, pero controlado y, en sí mismo, falso". Cuenta que si algo así es posible, los mortales un día serán capaces de encontrarlo gracias a su capacidad innata de superación, cosa que los Dioses no poseen.
Por último, habla de una última posibilidad; un universo sin entropía, pero que "exista" eternamente. Un universo de oscuridad, frío, en el que ni siquiera el tiempo existe, pero en el que el universo sigue su curso sin la atención de los dioses y sin caos alguno. Dicho universo se explica en su totalidad en el siguiente capítulo.
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IV: Abismo Verdadero
Explaya esa última posibilidad. Un universo muerto, sin entropía, pero que sigue existiendo más allá del tiempo y del espacio. Un universo al que ya ha llegado una era de oscuridad absoluta, sin caos ni cambios, pero que mantiene el Misterio y la Magia. En dicho universo, los Dioses Arquitectos habrían perdido el interés y partirían a crear un nuevo Universo al considerar el actual como "insalvable", mientras que los Señores del Vacío tendrían suficiente oscuridad como para volver a dormir eternamente, plagando sus mentes inmortales de Sueños sin ver su propia forma, tan grotesca como es. Y en esa absoluta oscuridad, solo quedaría una única luz; los restos de la vida mortal, viviendo eternamente en un paraíso helado de paz sin estrellas en el firmamento. Un final, descrito por el propio libro, como demasiado ideal como para poder darse.
V: Sentido del Hombre
Un último capítulo cierra el libro. En más de un sentido, trata de aludir a la paz entre cualquiera que lo lea, argumentando que el Sentido de la vida humana no es decidida por los Dioses, ni siquiera por sí mismos. Cuenta que para alcanzar el paraíso o "vía de escape" que tan desesperadamente se busca es necesario alcanzar la paz a nivel universal; cualquier otra cosa sería someterse directamente a los deseos de control de los Dioses. "Es la única manera de escapar realmente del sufrimiento mortal; encontrar la mejor solución incluso aunque no exista".
Al final, el último capítulo del libro es un intento de aludir a la paz sin conflicto; un rasgo "pacifista" que acompaña a la obra en todas sus partes.
