WINE 11.0 llega con mejoras clave para juegos y aplicaciones de Windows en Linux

La publicación de WINE 11.0 marca un nuevo hito para quienes usamos Linux o macOS pero necesitamos seguir ejecutando programas y juegos diseñados para Windows. Este proyecto de código abierto, ampliamente extendido, vuelve a lanzar su versión estable anual tras un año completo de iteraciones quincenales en la rama 10.xx.
Con esta versión, WINE consolida su papel como capa de compatibilidad clave para el ecosistema del PC, ya que no solo permite ejecutar aplicaciones y juegos de Windows en sistemas tipo Unix, sino que también sirve de base para Proton, la tecnología de Valve integrada en Steam Play y utilizada en SteamOS y Steam Deck. Para muchos usuarios europeos, esto se traduce en un catálogo de juegos mucho más amplio disponible en sus distribuciones de Linux habituales.
Calendario de lanzamiento y proceso de desarrollo
La llegada de WINE 11.0 ha estado precedida por una serie de versiones candidatas (RC) que han servido para pulir errores antes del lanzamiento estable. En concreto, el ciclo de WINE 11.0 incluyó varias RC, entre ellas WINE 11.0-rc5, que incorporó 32 correcciones de fallos. Entre esos errores resueltos se encontraban problemas en juegos como Monster Truck Madness 2, Rocket League o BioShock 2, además de ajustes en instaladores de aplicaciones como VirtualBox.
El responsable del proyecto WINE, Alexandre Julliard, confirmó en la lista de correo la intención de publicar WINE 11.0 como versión estable una vez superada la fase de pruebas de las RC y siempre que no apareciesen problemas de última hora. Finalmente, la versión estable de WINE 11.0 se ha liberado cumpliendo ese plan y se presenta como la gran actualización anual sobre la que se construirá todo el desarrollo del próximo año.
Nuevo soporte NTSYNC para mejorar el rendimiento
Una de las novedades más destacadas de WINE 11.0 es la posibilidad de usar el módulo de kernel NTSYNC en Linux a partir de la versión 6.14. Este módulo permite emular en el propio kernel las primitivas de sincronización de Windows NT, en lugar de hacerlo en espacio de usuario, lo que se traduce en un mejor comportamiento en aplicaciones y juegos que hacen un uso intensivo del multihilo.
En la práctica, los usuarios de distribuciones modernas de Linux que actualicen su kernel y carguen el módulo NTSYNC pueden notar un incremento de rendimiento en determinados juegos, sobre todo aquellos con muchas tareas concurrentes. Algunas distribuciones no activan el módulo NTSYNC por defecto; en esos casos, es posible cargarlo manualmente con sudo modprobe ntsync y, si funciona bien, configurar el sistema para que se cargue automáticamente en cada arranque.
Modo WoW64 totalmente maduro y soporte para aplicaciones antiguas
En versiones anteriores, WINE introdujo un nuevo modo WoW64 pensado para ejecutar aplicaciones de 32 bits en sistemas WINE de 64 bits sin depender de bibliotecas de 32 bits del sistema operativo, algo relevante porque muchas distribuciones han reducido o eliminado el soporte multilib tradicional.
Con WINE 11.0, este nuevo WoW64 alcanza la paridad de funciones con el modo antiguo y se considera ya completamente soportado. Incluye mejoras como mapeo de memoria para OpenGL, soporte de paso directo SCSI, compatibilidad con aplicaciones de 16 bits, prefijos de 32 bits y otros ajustes internos que amplían la lista de software compatible, incluyendo juegos y programas heredados que aún se usan en entornos profesionales.
Otra consecuencia práctica es que se simplifica la ejecución: se abandona el binario separado wine64 y se unifica todo en un único ejecutable wine, que decide automáticamente si debe actuar como entorno de 32 o 64 bits según la aplicación que se vaya a lanzar. Si existen instaladas ambas versiones de un programa, el comportamiento por defecto es priorizar la de 64 bits, aunque sigue siendo posible iniciar manualmente la de 32 bits cuando sea necesario.
Mejoras en el controlador Wayland y experiencia de escritorio
WINE 11.0 llega en un momento en el que Wayland gana terreno en distribuciones muy usadas en España y Europa, como Ubuntu, Fedora, KDE neon u openSUSE. Por ello, el controlador Wayland de WINE ha recibido una atención especial y ahora ofrece una experiencia más completa.
Entre los cambios más visibles, el controlador Wayland de WINE añade soporte de portapapeles en ambas direcciones, de manera que se puede copiar texto desde una aplicación de WINE y pegarlo en un programa nativo Wayland, y viceversa. También se incorpora la capacidad de arrastrar y soltar desde aplicaciones Wayland a aplicaciones que corren bajo WINE, lo que facilita flujos de trabajo en los que se mezclan herramientas nativas y de Windows.
Además, el controlador emula cambios de modo de pantalla mediante escalado del compositor. Esto resulta útil para videojuegos antiguos de Windows que intentan cambiar la resolución a valores muy bajos, como 640×480, evitando que terminen en una ventana diminuta en pantallas modernas de alta resolución. Aunque el soporte Wayland ya era funcional en WINE 10.0, esta nueva versión reduce carencias que los usuarios notaban en el día a día.
Impulso gráfico: EGL por defecto, Vulkan y pantalla completa
En el apartado gráfico, WINE 11.0 introduce varios ajustes pensados para mejorar el rendimiento y la compatibilidad con títulos modernos y clásicos. Por un lado, se activa por defecto el backend EGL para el renderizado OpenGL en X11, dejando atrás el antiguo backend GLX, ahora en desuso. Esta decisión permite compartir más código con el controlador Wayland, de modo que las correcciones y mejoras en un entorno impactan positivamente en el otro.
También se ha reforzado el soporte de Vulkan 1.4 y de extensiones Win32 asociadas, fundamentales para muchos juegos actuales y para capas de traducción de Direct3D sobre Vulkan. WINE 11.0 añade además compatibilidad con memoria, semáforos y fences externos en Vulkan, lo que amplía el abanico de aplicaciones gráficas y juegos que pueden funcionar correctamente.
Uno de los cambios más prácticos para quienes juegan en Linux es la implementación del modo de pantalla completa exclusivo y la mejora en la gestión de pantalla completa de Direct3D. Juegos, sobre todo de la era DirectX 9 y similares, que esperan tener un control directo sobre los modos de vídeo se comportan ahora de forma más previsible, reduciendo problemas de cambios de resolución bruscos, parpadeos o salidas inesperadas al escritorio.
A esto se suma que WINE 11.0 soporta decodificación por hardware de vídeo H.264 mediante las API de vídeo D3D11 usando Vulkan Video. Muchas aplicaciones multimedia, plataformas de vídeo en streaming y escenas de animación dentro de videojuegos pueden apoyarse así en la GPU y no en la CPU para la reproducción, lo que se traduce en un funcionamiento más fluido y un menor consumo de recursos, especialmente en portátiles y equipos de gama media muy comunes entre usuarios domésticos.
Rendimiento general, audio y dispositivos de entrada
Más allá de NTSYNC, WINE 11.0 incorpora cambios en la gestión de prioridad de hilos tanto en Linux como en macOS. Estas optimizaciones buscan que aplicaciones y juegos con muchos hilos internos funcionen con mayor suavidad. En Linux, puede ser necesario ajustar los límites de “nice” o las políticas de programación para que estos cambios tengan un efecto completo, ya que muchas distribuciones emplean configuraciones conservadoras por defecto.
En el ámbito del sonido, se ha mejorado el soporte para SoundFont (SF2), algo que afecta directamente a títulos antiguos que dependen de MIDI para su música, como muchos juegos de finales de los 90 y principios de los 2000. Aunque las mejoras en MIDI quizá pasen desapercibidas para parte del público, pueden marcar la diferencia en la fidelidad de la banda sonora de esos juegos retro que todavía conservan una base de usuarios fiel.
El soporte para dispositivos de entrada también recibe una atención especial: se han introducido mejoras en joysticks, mandos y sistemas de fuerza de vibración. Esto repercute en una compatibilidad más amplia con volantes de carreras, joysticks de vuelo y mandos de juego modernos, algo especialmente relevante en el contexto europeo, donde muchos jugadores utilizan hardware variado en simuladores de conducción o aviación.
ARM64, tamaño de página y mejoras de plataforma en WINE 11.0
WINE 11.0 avanza también en la arquitectura ARM64, una plataforma cada vez más extendida en portátiles ligeros, mini PCs y algunos equipos de sobremesa. Ahora es posible simular páginas de 4K en sistemas ARM64 con tamaños de página nativos mayores, como 16K o 64K, aunque de momento esta funcionalidad está limitada a aplicaciones relativamente simples.
Entre otras novedades técnicas, se ha ampliado el soporte para tamaños de página mayores en ARM64, se han añadido nuevos algoritmos criptográficos (como ECDSA_P521 y ECDH_P521 en BCrypt) y se ha incorporado un nuevo controlador Bluetooth con servicios BLE. Todo ello contribuye a mejorar la compatibilidad con aplicaciones y dispositivos modernos que dependen de estas características.
Nuevas herramientas integradas y soporte de formatos en WINE 11.0
WINE 11.0 introduce nuevas utilidades de línea de comandos orientadas a usuarios avanzados y a administradores. Entre ellas, destaca la implementación de la herramienta timeout, útil para limitar la duración de procesos, y un primer soporte de runas, que facilita la ejecución de programas con credenciales distintas dentro del entorno WINE.
En cuanto a formatos y servicios, se han mejorado las capacidades de manejo de imágenes TIFF, se ha añadido compatibilidad con Unicode 17.0.0 para abarcar nuevos caracteres y símbolos, y se ha habilitado la posibilidad de realizar ping sobre IPv6. También se incluye soporte para TWAIN 2.0 en escáneres y se amplía la compatibilidad con archivos grandes mediante Zip64 en los servicios de empaquetado, algo útil en entornos donde se manejan grandes volúmenes de datos.
Enfoque en juegos: correcciones específicas y papel en Proton en WINE 11.0
A lo largo del ciclo de desarrollo, WINE 11.0 ha ido acumulando literalmente cientos de correcciones específicas para juegos. Entre los títulos mencionados se encuentran Nioh 2 – The Complete Edition, StarCraft 2, The Witcher 2, Wing Commander Secret Ops, Call of Duty: Black Ops II, Final Fantasy XI y clientes como Battle.net. Estas correcciones no solo mejoran la estabilidad, sino que a menudo resuelven errores gráficos, problemas de entrada o cuelgues puntuales.
Este trabajo tiene un efecto directo en el ecosistema de Valve: WINE 11.0 será la base sobre la que se construya Proton 11.0, la capa de compatibilidad que integra Steam para ejecutar juegos de Windows en Linux, incluida Steam Deck y SteamOS. Aunque Valve no ha dado fechas concretas para la transición a Proton 11, ya se han visto pasos previos, como una versión beta de SteamOS con soporte NTSYNC, lo que indica que parte de las mejoras de WINE 11.0 están siendo tenidas en cuenta.
Para usuarios de España y del resto de Europa que utilizan Steam sobre distribuciones GNU/Linux, esta evolución de WINE implica un catálogo cada vez más amplio y funcional, con menos necesidad de recurrir a particiones duales o máquinas virtuales para poder disfrutar de juegos recientes y clásicos.
Acceso, instalación y uso de WINE 11.0
WINE 11.0 se puede obtener directamente desde WineHQ.org, tanto en forma de código fuente como mediante paquetes binarios. El proyecto mantiene repositorios propios para distribuciones populares, lo que simplifica la instalación y actualización en entornos de escritorio.
En el caso de Ubuntu, una de las distribuciones con más presencia en España, WINE ofrece un repositorio específico para versiones a partir de Ubuntu 22.04 LTS. A través de este repositorio, los usuarios pueden instalar la versión estable actual y recibir actualizaciones sin depender exclusivamente de los repositorios de la propia distribución, que a veces van con cierto retraso.
Tras la publicación de esta versión estable, el proyecto retomará su dinámica habitual de lanzamientos de desarrollo. En pocas semanas aparecerá WINE 11.1, que iniciará la senda hacia la futura WINE 12.0, repitiendo el ciclo de desarrollo quincenal que caracteriza al proyecto. Este modelo permite ir probando de forma temprana nuevas funciones y correcciones, mientras la rama estable proporciona una base más sólida para el uso diario.
Con todo el trabajo acumulado en gráficos, compatibilidad, rendimiento multihilo, soporte de arquitecturas y mejoras específicas para juegos y aplicaciones, WINE 11.0 se presenta como una actualización relevante para quienes dependen de software de Windows en sistemas Linux o macOS, especialmente en un contexto europeo donde crece el interés por alternativas al sistema de Microsoft sin renunciar a juegos ni herramientas profesionales heredadas.
