GParted vs KDE Partition Manager: comparación de dos de los mejores gestores de particiones para Linux

Elegir un buen gestor de particiones en Linux no es ninguna tontería: un fallo en mitad de una operación y puedes perder todos tus datos en segundos. Por eso, cuando surge la comparación GParted vs. KDE Partition Manager, merece la pena pararse a mirar con calma qué ofrece cada uno, qué tan fiables son y en qué escenarios tiene más sentido usar uno u otro.
En el ecosistema Linux hay varias herramientas para crear, redimensionar y mover particiones, tanto gráficas como en terminal. Pero entre todas, GParted se ha convertido en una especie de estándar de facto, mientras que KDE Partition Manager es la alternativa natural para quienes usan Plasma. Aun así, alrededor de ambos hay detalles curiosos: desde cómo manejan los permisos de administrador hasta problemas tan mundanos como que compartan el mismo icono en el panel y resulten difíciles de distinguir.
GParted: el estándar clásico para particionar discos
GParted (GNOME Partition Editor) es desde hace años la referencia cuando se habla de particionado gráfico en Linux. No solo se instala en infinidad de distribuciones, sino que además forma parte de muchas imágenes live específicas de recuperación y mantenimiento de discos, lo que ha reforzado su fama de herramienta imprescindible.
Aunque nació en el ecosistema GNOME, GParted es independiente del escritorio y funciona perfectamente en KDE, Xfce o cualquier otro entorno. Su interfaz es sencilla: una lista de dispositivos, una representación gráfica de las particiones y un panel inferior con detalles. Lo que ha convencido a muchos usuarios a lo largo del tiempo es que permite hacer prácticamente cualquier operación habitual de particionado con una tasa de fallos muy baja, siempre que se respeten las buenas prácticas (copias de seguridad, no interrumpir operaciones, etc.).
Funciones principales de GParted
En lo que respecta a operaciones de particionado, GParted cubre todas las necesidades típicas de usuario doméstico y de muchos administradores:
- Creación y borrado de particiones en discos con MBR o GPT.
- Redimensionado y movimiento de particiones, en muchos casos sin perder datos, siempre que el sistema de archivos lo permita.
- Copia y pegado de particiones para clonar configuraciones o migrar datos entre discos.
- Cambio de flags (arranque/boot, LVM, RAID, etc.) y gestión básica de atributos.
Detrás de esa interfaz simple se apoyan herramientas de bajo nivel como parted, e2fsprogs, ntfs-3g y otros utilitarios, pero para el usuario todo se gestiona desde la ventana principal. Las operaciones se encolan, se muestran en una lista y se aplican cuando el usuario pulsa el botón de ejecutar, con una barra de progreso y mensajes de estado.
Soporte de sistemas de archivos y esquemas de particionado
Uno de los puntos fuertes de GParted es la compatibilidad con múltiples sistemas de archivos. Entre otros, puede trabajar con ext2, ext3, ext4, NTFS, FAT16, FAT32 y más formatos habituales. Dependiendo de los paquetes instalados en la distribución, también puede manejar otros sistemas menos comunes. Esto lo hace útil tanto para gestionar discos Linux como para tocar particiones de Windows o unidades USB que quieras dejar compatibles con varios sistemas operativos.
A nivel de esquemas de particionado, GParted soporta tanto MBR (msdos) como GPT, que es el estándar moderno en equipos con firmware UEFI y discos de gran tamaño. También se lleva bien con configuraciones mixtas donde conviven varias particiones para distintos sistemas.
Interfaz gráfica y enfoque en la seguridad de los datos
La interfaz de GParted no es la más vistosa del mundo, pero destaca por ser clara y directa. Cada operación que se va a realizar se muestra claramente, y no se aplica nada de forma inmediata: todas las acciones se apilan en una cola y solo se ejecutan cuando el usuario las confirma. Esta estrategia reduce el riesgo de cometer errores por despiste, ya que puedes revisar la lista antes de tocar el disco realmente.
Otra característica interesante es el soporte para alineación de particiones, algo clave en discos SSD y en algunos HDD modernos. Una alineación correcta puede mejorar significativamente el rendimiento y la vida útil del dispositivo. GParted hace este trabajo de forma bastante transparente, ofreciendo alineación a MiB para adaptarse a los requerimientos actuales.
Fiabilidad percibida y uso en entornos live
Con los años, GParted se ha ganado una reputación de herramienta robusta. Muchos usuarios reconocen que, aunque ninguna solución es infalible, GParted ha sido sometido a pruebas intensivas en multitud de situaciones reales. Eso explica que muchas distribuciones lo integren en sus imágenes live de rescate.
No obstante, no siempre está presente por defecto. En algunos casos, como determinadas imágenes de escritorio basadas en KDE, los usuarios han comentado que GParted no viene preinstalado en el modo live, especialmente en las ediciones “minimal”. En esos escenarios, se puede instalar en RAM durante la sesión live y usarlo sin problema, sabiendo que se perderá al reiniciar. También es habitual recurrir a herramientas en terminal como parted o gdisk cuando se quiere un control absoluto desde la consola.
KDE Partition Manager: la alternativa nativa para Plasma
KDE Partition Manager es el gestor de particiones pensado para usuarios del entorno de escritorio KDE Plasma. Obedece a la misma filosofía de la suite KDE: una interfaz gráfica cuidada, integración con el resto del escritorio y acceso a funciones avanzadas como LVM, Btrfs o RAID, todo desde una ventana relativamente amigable.
Aunque a nivel técnico se apoya también en herramientas de bajo nivel, su valor añadido está en la experiencia de uso para quienes ya se mueven a diario en el ecosistema KDE. Esto incluye elementos como el uso de los estilos visuales de Plasma, la integración con el gestor de temas e iconos y una gestión de privilegios que intenta evitar lanzar todo el entorno gráfico como superusuario.
Operaciones de particionado y capacidades avanzadas
En cuanto a funcionalidades básicas, KDE Partition Manager permite hacer prácticamente lo mismo que GParted: crear, redimensionar, mover, copiar y eliminar particiones en discos con diferentes esquemas de particionado. Su interfaz también muestra una vista gráfica de cómo está distribuido el disco, junto a una lista con detalles numéricos.
La herramienta destaca especialmente cuando entran en juego configuraciones más complejas: gestiona LVM (Logical Volume Management), soporta Btrfs, XFS y otros sistemas de archivos modernos, y ofrece integración con configuraciones de RAID por software. Para quienes administran sistemas con varios discos y arreglos avanzados, resulta cómodo tener estas opciones accesibles desde el mismo panel.
Compatibilidad de sistemas de archivos y esquemas
Al igual que GParted, KDE Partition Manager es compatible con una amplia variedad de sistemas de archivos: ext2, ext3, ext4, NTFS, FAT, Btrfs, XFS y otros, siempre en función de las utilidades presentes en la distribución. A nivel de particionado, trabaja sin problemas con MBR y GPT, por lo que se adapta indiferentemente a equipos antiguos y modernos.
El programa también incluye soporte para cifrado y volúmenes lógicos, de modo que se pueden gestionar desde la interfaz montajes encriptados o volúmenes LVM sin necesidad de recurrir a demasiados comandos en terminal. Para usuarios que quieren seguridad de sus datos y cierta flexibilidad, esto es bastante cómodo.
Gestión de permisos y seguridad
Un punto que muchos usuarios destacan como positivo es que KDE Partition Manager no ejecuta todo el entorno gráfico como root. En lugar de eso, utiliza los mecanismos típicos de KDE (como KAuth y herramientas de elevación puntuales) para solicitar privilegios solo cuando son necesarios. Esto reduce la superficie de riesgo: no estás ejecutando todo tu escritorio con permisos de administrador, sino únicamente las operaciones críticas sobre el disco.
En la práctica, esto se traduce en que puedes abrir la aplicación como usuario normal, examinar el estado del disco, planificar cambios y, cuando llega el momento de aplicarlos, se te pide autenticación para llevar a cabo las modificaciones. Es una aproximación más alineada con las prácticas modernas de seguridad en escritorios Linux.
Interfaz e integración con KDE Plasma
Visualmente, KDE Partition Manager se integra como un ciudadano más del ecosistema Plasma: usa los temas, fuentes e iconos del sistema, y su disposición de paneles y menús sigue bastante el patrón de otras aplicaciones KDE. Para alguien que ya use Plasma a diario, resulta muy natural. Muchos valoran que, frente a opciones más espartanas, ofrece una experiencia más coherente con el resto del escritorio.
En las distribuciones basadas en KDE, es habitual que KDE Partition Manager sea la herramienta recomendada para tareas de particionado una vez instalado el sistema. Sin embargo, como ya se ha comentado en algunos foros de usuarios, no siempre se incluye por defecto en las imágenes live, sobre todo por temas de compatibilidad con el instalador gráfico, que a veces usa sus propios módulos o flujos de trabajo.
Iconos, branding y pequeños líos de usabilidad
Más allá de las funciones técnicas, ha habido un detalle curioso que ha afectado a la experiencia de uso de GParted y KDE Partition Manager en entornos KDE: durante un tiempo, ambas aplicaciones llegaron a compartir el mismo icono en el tema Breeze, lo que resultaba bastante confuso.
Algunos usuarios reportaron que, al tener abiertas a la vez GParted y KDE Partition Manager, o al fijarlas en la barra de tareas, era imposible distinguir cuál era cuál de un vistazo. Había que pasar el ratón por encima y esperar al tooltip, algo bastante incómodo cuando trabajas con frecuencia con las dos. Investigando el asunto, desarrolladores descubrieron que el tema de iconos estaba reutilizando el icono de KDE Partition Manager para GParted, y que, para colmo, ambos tiraban en realidad de un icono asociado a otra aplicación (filelight).
Este comportamiento se consideró un error de diseño. Desde el proyecto KDE se señaló que, si se pretende dar soporte de iconos a aplicaciones de terceros, hay que respetar su identidad visual y no machacar su branding. Como resultado, se eliminaron esos iconos falsos de GParted y Kwikdisk del tema Breeze en un cambio que quedó registrado en los repositorios de KDE, con la idea de que cada programa use su icono original o uno claramente diferenciado.
Disponibilidad en imágenes live e instaladores
Otro tema que sale a menudo cuando se compara GParted y KDE Partition Manager es su presencia (o ausencia) en las imágenes live de las distribuciones. Algunos usuarios han comentado que, en ISOs live basadas en KDE Plasma, no siempre hay un gestor de particiones gráfico preinstalado, ni siquiera en las ediciones completas, lo que genera cierta sorpresa.
En algunos hilos se ha aclarado que el motivo de que KDE Partition Manager no esté en la sesión live tiene que ver con posibles incompatibilidades o solapamientos con el instalador de la distribución, que a veces integra sus propios módulos de particionado. GParted, por su parte, puede estar presente en ciertas ISOs (por ejemplo, ediciones Xfce o imágenes de rescate), pero ausente en otras, sobre todo en las versiones “minimal” que intentan reducir al máximo el tamaño.
Cuando no hay gestor de particiones gráfico en la sesión live, los usuarios suelen tirar de dos vías: instalar GParted al vuelo en RAM (sabiendo que se perderá al reiniciar) o recurrir a herramientas en consola como parted o gdisk. También hay quien sugiere tener en un USB con Ventoy no solo las ISOs de instalación, sino utilidades adicionales de particionado y rescate que se puedan arrancar directamente.
GParted vs. KDE Partition Manager: ¿cuál elegir?
Con todo lo anterior sobre la mesa, la elección entre GParted y KDE Partition Manager depende más del contexto que de una superioridad clara de uno sobre otro. A nivel funcional, ambos permiten las operaciones esenciales de gestión de particiones con soporte para MBR y GPT, y ambos se apoyan en herramientas de bajo nivel consolidadas en el mundo Unix.
Si buscas algo muy probado y ampliamente documentado, GParted sigue siendo la opción más universal. Lo encontrarás en multitud de tutoriales, foros y manuales, y su presencia en muchas imágenes live específicas de mantenimiento le da una ventaja en el terreno del “disco de emergencia”. Por otro lado, si te mueves sobre todo en KDE Plasma y valoras una integración fina con el escritorio, una gestión moderna de permisos y opciones avanzadas como LVM o RAID desde una interfaz “muy KDE”, KDE Partition Manager encaja como un guante.
También conviene recordar que, para ciertas tareas rutinarias (formatear un USB, ver el estado SMART, crear una imagen de un disco), GNOME Disks o herramientas similares pueden ser suficientes, mientras que para configuraciones muy específicas en servidores o sistemas sin entorno gráfico seguirás necesitando fdisk, parted, gdisk o similares.
En última instancia, tanto GParted como KDE Partition Manager son herramientas maduras que, usadas con cabeza, ofrecen un nivel de fiabilidad alto para gestionar tus discos en Linux; lo clave es comprender qué hace cada una, en qué entornos se desenvuelven mejor y cómo encajan con tus hábitos de trabajo y tu distribución preferida.
