Linux Adictos Pablinux  

IceWM 4.0 mejora el comportamiento de Alt+Tab mientras moderniza la parte gráfica

IceWM 4.0

Si te gusta exprimir tu escritorio al máximo sin gastar apenas recursos, la llegada de IceWM 4.0 es de esas noticias que merece la pena seguir de cerca. Hablamos de uno de los gestores de ventanas clásicos de X11, con casi tres décadas a sus espaldas, que en esta versión da un salto importante tanto en características como en modernización interna del código.

Este lanzamiento marca un punto de inflexión: por un lado, consolida a IceWM como un window manager rápido, ligero y sorprendentemente configurable; por otro, introduce mejoras que muchos usuarios llevaban años esperando, sobre todo en el famoso conmutador de ventanas con Alt+Tab y en el soporte gráfico (iconos, transparencia, RGBA…). Vamos a desgranar con calma todas las novedades de IceWM 4.0, su contexto y por qué sigue siendo una opción muy seria frente a escritorios completos.

Qué es IceWM y por qué sigue teniendo tirón

IceWM es un gestor de ventanas para el sistema de ventanas X cuyo objetivo siempre ha sido muy claro: ofrecer velocidad, sencillez y no estorbar al usuario. No es un entorno de escritorio completo, sino la pieza que se encarga de las ventanas, el foco, la barra de tareas y ciertos elementos básicos de interacción.

Desde sus inicios en 1997, IceWM ha sido apreciado por quienes prefieren un sistema ágil, estable y con consumo mínimo de recursos. Aun siendo ligero, no renuncia a una buena experiencia de uso: incorpora barra de tareas con paginador de escritorios, atajos globales de teclado y un sistema de menús dinámico que se adapta a la configuración del usuario.

Una de sus señas de identidad es que los programas se pueden controlar tanto con teclado como con ratón. Las ventanas pueden minimizarse a la barra, al área de notificación, al propio escritorio o incluso ocultarse por completo. Además, IceWM ofrece un listado de ventanas y el clásico conmutador rápido (Alt+Tab), que en la versión 4.0 recibe un empujón muy notable.

En el terreno de la personalización, IceWM es muy configurable, altamente “themeable” y está bien documentado. Incluye un gestor de fondos de pantalla opcional, con soporte de transparencia, un pequeño gestor de sesión y una bandeja de sistema para applets y notificaciones. Todo ello encaja muy bien en configuraciones modestas, equipos antiguos o entornos donde se prioriza la eficiencia.

Otra ventaja importante es su amplia disponibilidad: IceWM está presente en distribuciones populares como Debian, Ubuntu, Arch, openSUSE, Gentoo, Slackware, CentOS, antiX, NixOS y en la mayoría de sistemas BSD. Esto facilita instalarlo desde los repositorios oficiales casi en cualquier sistema basado en Linux o *BSD.

Principales novedades de IceWM 4.0

La versión 4.0 no es un simple ajuste menor, sino un lanzamiento importante con cambios de calado. Buena parte del foco se ha puesto en el conmutador Alt+Tab y en la modernización gráfica, pero también hay retoques en otros frentes como la compatibilidad con BSD o la gestión de iconos.

Gran salto en el conmutador Alt+Tab

El cambio más visible para la mayoría de usuarios está en el quick switch de ventanas activado con Alt+Tab. Hasta ahora ya era una herramienta útil, pero en entornos con muchas aplicaciones abiertas podía quedarse corto en comodidad y flexibilidad.

Con IceWM 4.0, el conmutador puede gestionar un número mucho mayor de ventanas abiertas tanto en disposición vertical como horizontal. Esto resulta especialmente práctico cuando trabajas con varias aplicaciones a la vez, varios escritorios o tienes la mala costumbre de no cerrar nada.

Además, ahora se soportan todas las teclas de navegación estándar para moverte por la lista. Es decir, no estás limitado a usar únicamente Tab o las flechas básicas: puedes aprovechar otras teclas de navegación para saltar de una ventana a otra con más precisión, algo que se agradece en sesiones intensivas.

Se ha añadido también un nuevo modo de previsualización de aplicaciones en Alt+Tab. En lugar de limitarse a mostrar solo iconos y títulos, IceWM puede ofrecer una vista previa que facilita identificar rápidamente la ventana correcta, sobre todo si usas varias instancias del mismo programa (por ejemplo, varias ventanas de navegador).

Una función especialmente útil es la posibilidad de escribir la primera letra de la clase de la aplicación mientras está abierto el conmutador. Al pulsar esa letra, se selecciona la siguiente ventana cuya clase coincida, lo que permite saltar entre instancias de un mismo tipo de aplicación de forma bastante ágil.

Otra mejora destacada es que ahora es posible elegir una ventana pulsando una tecla numérica. Cada entrada del conmutador puede asociarse a un número y, simplemente con pulsarlo, se activa esa ventana. Esto acelera el cambio cuando tienes muy claro qué quieres abrir y su posición en la lista.

En el modo horizontal de Alt+Tab se puede además seleccionar ventanas con el ratón, algo que refuerza la filosofía de IceWM de no encorsetar al usuario en un único método de interacción. Teclado y ratón se complementan, y cada cual puede usar lo que le resulte más cómodo.

Por último, IceWM 4.0 añade una opción para abrir el menú del sistema directamente desde la interfaz de Alt+Tab. Es un pequeño detalle, pero aumenta la integración entre el conmutador y el resto de herramientas del gestor de ventanas, simplificando algunas acciones habituales sobre las ventanas.

Mejoras gráficas: alpha blending, RGBA e iconos de alta resolución

Otra área donde se ha avanzado bastante es en el soporte gráfico moderno, especialmente en lo relativo a la transparencia y los iconos. IceWM 4.0 establece de forma predeterminada el uso de alpha blending y soporte completo para 32 bits RGBA.

En la práctica, esto significa que el gestor maneja mejor las transparencias y efectos relacionados con el canal alfa, lo que se traduce en una apariencia más limpia y actual, especialmente si usas temas que aprovechan estas capacidades o fondos de pantalla con elementos translúcidos.

En cuanto a los iconos, IceWM adopta como valor por defecto el uso de iconos de alta resolución a través de WM_ICON_SIZE. Se ha estandarizado la gama de tamaños soportados, que ahora van desde 16 hasta 256 píxeles. Esto permite mostrar iconos nítidos y bien escalados, tanto en pantallas de baja como de alta densidad (incluyendo configuraciones HiDPI).

La estandarización de tamaños facilita además el trabajo con temas e integraciones de iconos externos, ya que es más fácil saber qué resoluciones se van a utilizar y cómo se mostrarán en los distintos elementos de la interfaz (barra de tareas, menús, bandeja de sistema, etc.).

Correcciones para BSD y otros ajustes internos

Aparte de las novedades de Alt+Tab y los ajustes gráficos, IceWM 4.0 introduce varias correcciones específicas para sistemas BSD. Este tipo de cambios no suele ser espectacular a primera vista, pero es vital para mantener la robustez del gestor en plataformas como FreeBSD, OpenBSD o NetBSD.

También se incluyen correcciones menores y pequeños refinamientos repartidos por diferentes componentes: comportamiento de ventanas, coherencia con estándares, detalles en la barra de tareas, manejo de la bandeja de sistema, etc. Son mejoras que, sumadas, pulen la experiencia del día a día.

Otro aspecto que se ha cuidado es la actualización de las traducciones a múltiples idiomas. IceWM está disponible en unas tres docenas de lenguas, y con cada nueva versión se van actualizando cadenas, corrigiendo términos y completando idiomas que iban algo rezagados. El sistema de traducciones se gestiona mediante Weblate, donde cualquier persona puede registrarse y colaborar.

Instalación de IceWM 4.0, documentación y colaboración

La versión 4.0.0, publicada el 1 de enero de 2026, está disponible en el repositorio oficial del proyecto y, en muchos casos, también a través de los paquetes de las principales distribuciones. En algunos sistemas tendrás ya la nueva versión en los repositorios estables, mientras que en otros puede que llegue primero a ramas testing o unstable.

Quienes prefieran compilar desde el código fuente pueden obtenerlo directamente desde GitHub, donde se documentan los pasos básicos de compilación. Es necesario tener ciertas dependencias instaladas, entre ellas gettext para la gestión de traducciones. Si se dispone de CMake, se ofrece además un método alternativo de compilación con esta herramienta.

Para simplificar el proceso, el proyecto proporciona scripts para instalar todas las dependencias de una sola vez y también instrucciones para verificar que dichas dependencias son correctas. De esta forma se minimizan los errores típicos de compilación por bibliotecas faltantes.

En el sitio oficial se enlazan además recursos de documentación y guías de configuración, orientados tanto a usuarios nuevos como avanzados. Desde ahí se puede profundizar en cada opción de configuración, tema, gestión de atajos, comportamiento de ventanas y otras facetas del gestor.

El sistema de traducciones se gestiona mediante Weblate, donde cualquier persona puede registrarse (ya sea en la propia instancia del proyecto o en otra conectada) y ayudar a pulir el idioma de su elección. Así se mantiene IceWM accesible a usuarios de todo el mundo, con cadenas bien traducidas y coherentes.

En cuanto al reporte de errores, el equipo pide que se envíen los problemas a través del sistema de issues de GitHub, evitando duplicados y aportando detalles concretos (distribución, versión de X11, pasos para reproducir el fallo, etc.). Esa disciplina facilita que los desarrolladores puedan detectar patrones, corregir fallos y mantener alta la calidad del software.

IceWM se distribuye bajo la Licencia Pública General de la biblioteca GNU (LGPL), lo que permite un uso muy amplio tanto en entornos personales como profesionales y facilita su integración en diferentes proyectos y derivados.

IceWM 4.0 en el contexto del ecosistema Linux y BSD

Mientras el panorama de escritorios y gestores de ventanas sigue evolucionando, IceWM conserva su nicho gracias a su equilibrio entre ligereza, estabilidad y personalización. Frente a entornos pesados con decenas de servicios en segundo plano, IceWM ofrece una base sólida sobre la que el usuario decide qué añadir.

En un ecosistema donde conviven escritorios completos (GNOME, KDE Plasma, Xfce, etc.) y gestores minimalistas (como Openbox, Fluxbox o dwm), IceWM se sitúa en un punto intermedio: no llega a ser tan “pelado” como algunos gestores en mosaico, pero sigue siendo mucho más liviano que un escritorio completo con todo integrado.

La versión 4.0, con su énfasis en el Alt+Tab, las mejoras gráficas y los ajustes de compatibilidad, demuestra que el proyecto no se ha quedado anclado en el pasado. Al contrario, mantiene la esencia original a la vez que incorpora detalles que los usuarios actuales dan prácticamente por supuestos (iconos de alta resolución, transparencia correcta, navegación ampliada, etc.).

Quien busque un entorno rápido para un equipo antiguo, una sesión remota ligera o simplemente un escritorio sin florituras en una máquina potente, encontrará en IceWM 4.0 una opción que combina madurez, estabilidad y un desarrollo que sigue avanzando, aunque sea a un ritmo tranquilo y muy centrado en lo esencial.

Mirando todo lo que aporta este lanzamiento, desde las mejoras profundas en el conmutador de ventanas hasta la modernización de la capa gráfica, pasando por el cuidado por las traducciones, las correcciones para BSD y el amplio abanico de temas y configuraciones, se confirma como una actualización muy sólida para quienes valoran un entorno ligero pero completo, y como una puerta de entrada ideal para quienes quieran descubrir que un gestor de ventanas clásico todavía puede sentirse muy actual.

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.