Linux 7.0-rc1, ya disponible a primera Release Candidate del kernel que debería usar Ubuntu 26.04

El desarrollo de Linux 7.0-rc1 marca un punto clave en la evolución del núcleo del sistema operativo libre más usado en servidores, dispositivos embebidos y gran parte de la infraestructura digital. Tras el reciente lanzamiento de Linux 6.19, Linus Torvalds ha cerrado la ventana de integración para dar paso a una release candidate que, aunque llega con un salto en la numeración, viene más enfocada a pulir que a revolucionar.
A partir de esta primera versión candidata se congela la entrada de grandes novedades y la comunidad se centra en localizar fallos, mejorar la estabilidad y ajustar el rendimiento. Si el calendario no se tuerce, la versión final de Linux 7.0 podría estar lista en unas 7 u 8 semanas, lo que encaja con los ciclos habituales y con la intención de que sea el kernel de referencia para futuras distribuciones de largo soporte como Ubuntu 26.04 LTS o Fedora 44, muy presentes en administraciones públicas y empresas.
Linux 7.0-rc1: un cambio de número, pero sin revolución interna
A nivel técnico, la prioridad está en afinar la estabilidad, seguridad y fiabilidad del sistema. Esto se traduce en una limpieza importante del código heredado, actualizaciones de prácticamente todos los subsistemas y una pila de pequeños ajustes que, sumados, ofrecen una experiencia más sólida en entornos de escritorio, servidores y cloud, donde Linux domina ampliamente.
Una de las áreas donde más se nota el trabajo de esta versión es en el soporte para nuevas CPU y plataformas. Linux 7.0-rc1 refuerza la compatibilidad con los próximos procesadores Intel Nova Lake y Diamond Rapids, además de seguir ampliando la preparación para AMD Zen 6, algo especialmente relevante para centros de datos y proveedores de servicios que dependen de estas arquitecturas para cargas de trabajo intensivas.
También se ha avanzado en la integración de SoC Qualcomm Snapdragon X2 y otras plataformas ARM, con mejoras que cubren desde el subsistema PCIe hasta DisplayPort, eDP y USB, así como soporte para nuevos PMIC y controladores en el core de dispositivos. Este tipo de cambios puede pasar desapercibido para el usuario doméstico, pero es clave para portátiles, equipos ultraligeros y dispositivos siempre conectados que empiezan a proliferar en el mercado.
Gráficos y GPUs: mirando a la próxima hornada
En la parte gráfica, Linux 7.0-rc1 incorpora soporte para nuevas GPUs de AMD de próxima generación y avances en el stack gráfico para plataformas Intel, con especial énfasis en las iGPU Xe y en la futura gama de procesadores Core Ultra y Nova Lake. Estas mejoras buscan ofrecer compatibilidad desde el primer día con el hardware que irá llegando al mercado, facilitando la adopción de Linux en estaciones de trabajo, gaming y entornos de creación de contenido.
Además, se ha avanzado en el soporte para Nouveau, el controlador libre para tarjetas NVIDIA, recuperando el uso de páginas grandes para mejorar el rendimiento de NVK, el nuevo driver de Vulkan. Aunque todavía está lejos de igualar los controladores propietarios en todos los escenarios, estos pasos son importantes para quienes apuestan por un stack gráfico totalmente abierto.
Sistemas de archivos y almacenamiento: más rendimiento y fiabilidad en este Linux 7.0-rc1
El nuevo kernel incorpora una batería de mejoras en sistemas de archivos, con especial atención a NTFS y a unidades SSD, muy presentes tanto en equipos personales como en servidores. Se afinan las operaciones de lectura y escritura secuencial, se corrigen bugs y se mejora la gestión de la concurrencia en sistemas como EXT4, lo que repercute en una mayor estabilidad en cargas de trabajo intensivas de E/S.
También se han mejorado otros sistemas como exFAT y F2FS, con optimizaciones notables en rendimiento de lectura secuencial y en la gestión de flash, muy utilizada en dispositivos móviles y sistemas embebidos. Para bases de datos, se han detectado ganancias de rendimiento interesantes en PostgreSQL sobre procesadores AMD EPYC, un terreno donde Linux ya es muy fuerte en el ámbito empresarial y en servicios públicos.
Memoria, seguridad y rendimiento del scheduler
Linux 7.0-rc1 incorpora parches centrados en optimizar la gestión de la memoria RAM. En arquitecturas ARM64 se ha logrado acelerar la liberación de memoria hasta en un 75 %, mientras que en x86 las mejoras superan el 50 % en algunos escenarios. Esto puede traducirse en sistemas más ágiles bajo carga, especialmente en servidores con alta densidad de procesos y contenedores.
En el plano de seguridad se ha eliminado el soporte para firmas de módulos con SHA-1, un algoritmo ya considerado obsoleto y vulnerable. Con este movimiento, el núcleo refuerza su resistencia frente a ataques que podrían intentar aprovechar debilidades criptográficas, un tema muy sensible en infraestructuras críticas.
A nivel de rendimiento global, se han introducido mejoras en el planificador (scheduler), ajustes de escalabilidad y optimizaciones diversas en subsistemas como I/O genérico y gestión de errores. También se activa por defecto el modo automático de Intel TSX, lo que permite recuperar parte del rendimiento que se había recortado anteriormente por razones de seguridad, siempre evaluando el equilibrio entre velocidad y mitigación de vulnerabilidades.
Contenedores y OpenTree namespace: más control y aislamiento
Para quienes trabajan con Docker, Kubernetes y otras plataformas de contenedores, Linux 7.0-rc1 presenta una nueva funcionalidad denominada OpenTree namespace. Esta característica está orientada a mejorar tanto la seguridad como el rendimiento en entornos altamente aislados, facilitando una gestión más fina de los recursos y del espacio de nombres.
Este tipo de cambios suele tener impacto directo en proveedores de cloud, alojamiento y servicios de plataforma. Aunque el usuario final no lo perciba de forma directa, las mejoras en aislamiento y control acaban reflejándose en una mayor robustez de los servicios desplegados sobre Linux.
Rust gana peso dentro del kernel desde este Linux 7.0-rc1
Uno de los movimientos más significativos de los últimos ciclos del núcleo es la integración de Rust como lenguaje de programación complementario a C. Con Linux 7.0-rc1, se da prácticamente por cerrada la fase de «experimento» y se asume que Rust ha llegado para quedarse dentro del árbol principal del kernel.
En esta versión se amplía el soporte de drivers escritos en Rust dentro del driver core, permitiendo, por ejemplo, usar dev_printk en todos los tipos de dispositivos, ajustar el tamaño máximo de segmentos DMA mediante dma_set_max_seg_size() y aprovechar nuevos back-ends genéricos de E/S. Estos back-ends facilitan gestionar distintas formas de memoria compartida de dispositivo a través de una interfaz común, abriendo la puerta a abstracciones más seguras y mantenibles.
También se han introducido anotaciones __rust_helper en funciones C para ayudar al compilador a inlinear mejor el código Rust y favorecer compilaciones del kernel con Rust y LTO. Además, se han refinado los estilos de importación de módulos siguiendo el enfoque «vertical» que Linus Torvalds había solicitado, con el objetivo de mantener la coherencia y claridad del árbol de código.
PHY, buses y otros subsistemas de hardware
El conjunto de cambios en Linux 7.0-rc1 también incluye novedades en controladores PHY, cruciales para la conectividad física de alta velocidad (USB, PCIe, DisplayPort, HDMI, etc.). Destaca la llegada del soporte principal para el PHY USB Type-C de Apple Silicon, un paso más en el trabajo de hacer plenamente funcionales los Mac con procesador propio de Apple bajo Linux.
En paralelo se han añadido mejoras para Qualcomm Snapdragon X2 y otros SoC de la marca, incluyendo soporte para PCIe Gen4, DP/eDP, USB y UFS. También hay nuevos controladores para plataformas de Rockchip, Google Tensor, Renesas y Mediatek, así como ajustes para HDMI 2.1 FRL en determinados chips. Todo ello contribuye a ampliar el abanico de dispositivos que pueden ejecutar Linux con un soporte de hardware aceptable desde el propio kernel principal.
Herramientas de rendimiento: perf se refuerza para AMD Zen 6
En el apartado de herramientas, el subsistema perf se actualiza con soporte para nuevas métricas y eventos de rendimiento en procesadores AMD Zen 6. Esto incluye contadores para predicción de saltos, actividad de cachés L1 y L2, TLB y eventos «uncore» como la actividad del controlador de memoria, lo que resulta muy útil para desarrolladores y administradores que necesitan perfilar con detalle sus aplicaciones en plataformas de nueva generación.
Además, perf estrena una herramienta perf sched stats orientada a registrar y analizar estadísticas del planificador, así como diversas correcciones y mejoras en el manejo de tipos de datos y eventos de otros proveedores. Son cambios que, aunque poco vistosos, ayudan a que el ecosistema de monitorización y tuning sobre Linux sea cada vez más completo.
Impacto temprano en rendimiento: luces y sombras
Con cualquier gran actualización del kernel es habitual encontrarse con regresiones de rendimiento en hardware muy reciente
Estas pruebas se han realizado manteniendo la misma configuración de sistema, herramientas de compilación y parámetros de energía, cambiando únicamente el kernel. La comunidad ya está profundizando en si se trata de problemas específicos de Panther Lake o de regresiones más amplias en Linux 7.0, por lo que es previsible que durante las próximas semanas se pulan muchos de estos detalles antes de que llegue la versión estable.
La llegada de Linux 7.0-rc1 refleja un ciclo de desarrollo en el que se combinan nuevas capacidades para hardware de última generación, mejoras en sistemas de archivos, avances en seguridad y un apoyo cada vez más decidido a Rust dentro del núcleo; aunque el salto de numeración no suponga una revolución, esta versión candidata sienta las bases de un kernel que apunta a convertirse en referencia para las próximas grandes distribuciones y, para quienes tengan la experiencia y el entorno adecuados, puede ser el momento ideal para empezar a ponerlo a prueba con cabeza.
