Linux Mint 22.3 «Zena» llega con Cinnamon 6.6, avanzando hacia Wayland y con base Ubuntu 24.04

La llegada de Linux Mint 22.3 Zena marca un nuevo punto de madurez para una de las distribuciones GNU/Linux de escritorio más populares entre usuarios domésticos y oficinas. No es una revolución, pero sí un conjunto de ajustes bien pensados que pulen el sistema y lo hacen más cómodo para el día a día, especialmente para quienes vienen de Windows y buscan algo familiar. Cabe destacar que el anuncio aún no se ha hecho oficial, y que pronto lo publicarán en su blog y redes sociales. Se puede descargar desde su servidor.
Este lanzamiento mantiene la filosofía de Mint: un entorno estable, conservador y con buena compatibilidad de hardware, apoyado en una base Ubuntu LTS, pero sin renunciar a incorporar mejoras en el escritorio, las herramientas del sistema y las utilidades de copia de seguridad. Para muchos usuarios que ya estaban en Linux Mint 22.1 o 22.2, Zena se perfila como la versión en la que permanecer hasta el fin de soporte de la serie, previsto para 2029.
Base técnica de Linux Mint 22.3: Ubuntu 24.04 LTS y kernel 6.14
Linux Mint 22.3 Zena se construye sobre Ubuntu 24.04 LTS (Noble Numbat), actualizado en los repositorios a la rama 24.04.3. Esto significa que hereda un ecosistema de paquetes muy probado, con actualizaciones de seguridad constantes y soporte a largo plazo, algo especialmente interesante para entornos profesionales europeos que prefieren evitar cambios drásticos cada pocos meses.
En cuanto al núcleo, esta versión utiliza Linux 6.14 como kernel principal, lo que se traduce en un mejor reconocimiento de portátiles recientes de Intel y AMD, tarjetas gráficas modernas y chipsets Wi‑Fi actuales. Para los usuarios que tiran de Steam o dependen de compatibilidad con juegos y programas de Windows mediante Wine o Proton, la mejora del controlador NTSYNC ayuda a obtener un rendimiento más fluido.
Además, Mint 22.3 incorpora la pila de habilitación de hardware (HWE) de Canonical, un conjunto de modificaciones que acerca las mejoras de los kernels más nuevos (hasta la serie 6.18) sin abandonar la base LTS. Este enfoque permite aprovechar drivers más recientes en equipos recién lanzados al mercado europeo, manteniendo a la vez la estabilidad que buscan empresas, centros educativos y usuarios que no quieren sorpresas.
El equipo de desarrollo, no obstante, avisa de que esta combinación de kernel y pila HWE puede dar algún quebradero de cabeza con VirtualBox y tarjetas Nvidia antiguas basadas en el driver 470, que ya no se mantiene. En pruebas realizadas con estaciones de trabajo de sobremesa con VirtualBox, el sistema ha funcionado correctamente, pero conviene ajustar la configuración gráfica manualmente si aparecen problemas, sobre todo en entornos de virtualización intensiva.
Ediciones disponibles y posición de Linux Mint 22.3
Tal y como viene siendo habitual, Linux Mint 22.3 Zena se ofrece en tres ediciones de escritorio: Cinnamon, Xfce y MATE. La protagonista indiscutible de este ciclo es la edición con Cinnamon, que recibe la mayoría de novedades visuales y de usabilidad. Xfce 4.18 y MATE 1.26 se mantienen como alternativas ligeras y clásicas para equipos más modestos o usuarios que prefieren escritorios de corte tradicional.
Zena encaja como una actualización de tipo «point release»: no cambia el rumbo, sino que consolida la línea iniciada en Mint 22.1 y 22.2. Para quienes buscan un sistema «instalar y olvidarse» que funcione bien durante años, esta versión resulta especialmente atractiva, y en muchos casos supone una elección natural para oficinas pequeñas, aulas y usuarios domésticos que no quieren estar pendientes de reinstalar cada poco tiempo.
Novedades clave en Cinnamon 6.6
La novedad más visible de Linux Mint 22.3 es la integración de Cinnamon 6.6, el escritorio estrella de la distribución. Esta versión introduce una serie de cambios orientados a refinar el flujo de trabajo, mejorar el manejo de entrada y preparar el terreno para Wayland y configuraciones modernas de varios monitores, sin romper con el estilo clásico tipo «Windows» que caracteriza a Mint.
El cambio que más se nota a primera vista es el rediseño del menú de aplicaciones. Ahora presenta un diseño con barra lateral que agrupa el avatar del usuario, accesos a ubicaciones (carpetas personales, directorios especiales) y aplicaciones favoritas. Las categorías tradicionales siguen ahí, pero con un protagonismo menor, lo que facilita centrarse en los programas usados con más frecuencia sin tener que navegar por menús anidados.
En las preferencias del menú se pueden ocultar elementos o simplificar el diseño, por ejemplo dejando la barra lateral dedicada solo a lugares o únicamente a aplicaciones favoritas. Las carpetas especiales, como Descargas o Documentos, se gestionan de forma independiente respecto a otros marcadores, dando un poco más de control a quienes organizan su espacio de trabajo al milímetro.
Cinnamon 6.6 también trae mejoras en el manejo del teclado y del ratón, esquinas activas en pantalla completa y cambios en el sistema de espacios de trabajo. Se han ajustado comportamientos para que los cambios de escritorio virtual y el mosaico de ventanas sean más naturales, con opciones adicionales para quienes usan varias pantallas o acostumbran a tener muchas ventanas abiertas.
Preparación para Wayland y dispositivos táctiles
Detrás de estos cambios visuales hay un trabajo menos visible pero importante en el gestor de ventanas Muffin, que recibe múltiples modificaciones para mejorar la compatibilidad con Wayland. Aunque Mint sigue utilizando X.Org como servidor gráfico predeterminado para la mayoría de los usuarios, el equipo está sentando las bases para un futuro en el que Wayland y las pantallas táctiles sean la norma y no la excepción.
Para quienes planean mantener la misma instalación durante varios años, este trabajo silencioso es relevante: reduce la probabilidad de problemas cuando se actualicen componentes gráficos o se conecten monitores nuevos con altas tasas de refresco, algo cada vez más común en oficinas y hogares europeos.
Linux Mint 22.3 introduce nuevos iconos y coherencia visual con XApp Symbolic Icons
Otra novedad que se aprecia en el escritorio es el uso extendido de iconos simbólicos XApp (XApp Symbolic Icons, XSI) en botones, menús e indicadores de estado. Se trata de iconos monocromáticos pensados para mantener la legibilidad tanto en temas claros como oscuros y a distintas escalas. Pueden resultar algo sobrios para algunos usuarios, pero mejoran la consistencia visual entre aplicaciones.
El objetivo de estos iconos es que la experiencia sea uniforme independientemente del programa: que el mismo símbolo sirva para guardar, abrir o cerrar en distintas aplicaciones, evitando confusiones, un enfoque similar al de los iconos clásicos de un disquete para «Guardar», que siguen vivos aunque muchos usuarios jóvenes nunca hayan visto uno físico.
Herramientas renovadas: Información del sistema y Administración del sistema
Linux Mint 22.3 estrena dos utilidades que pueden ser especialmente útiles en soporte técnico, pequeñas empresas y usuarios avanzados: Información del sistema y el nuevo menú de Administración del sistema. La anterior herramienta de Informes del sistema ha sido rebautizada y ampliada para mostrar en detalle la configuración de USB, BIOS, GPU y dispositivos PCI.
Esta nueva Información del sistema permite consultar de un vistazo la configuración de hardware, algo muy útil cuando surge un problema con un componente o hay que abrir un ticket de soporte. En lugar de recurrir a comandos de terminal, muchos datos críticos se pueden revisar desde una interfaz gráfica, lo que reduce la curva de aprendizaje para usuarios menos técnicos.
El menú de Administración del sistema, por su parte, se centra en ofrecer más control sobre el proceso de arranque del equipo. De momento sus funciones son discretas, pero sientan la base para que futuras versiones de Mint puedan ofrecer opciones más avanzadas de gestión de inicio sin obligar a editar archivos de configuración a mano.
Linux Mint 22.3 introduce mejoras en aplicaciones propias y gestión de paquetes
En el apartado de aplicaciones incluidas, Linux Mint 22.3 mantiene su apuesta por un conjunto de herramientas listas para usar en oficina, estudios y hogar. De serie se incluye la suite ofimática LibreOffice 24.2.7.x, el navegador Firefox en una versión reciente (rama 146) y el cliente de correo y calendario Thunderbird 128.14, lo que permite trabajar, estudiar y comunicarse sin necesidad de instalar nada más al principio.
Para quienes usan su PC también para jugar, la distribución incorpora compatibilidad con Steam, que facilita ejecutar juegos disponibles para Linux o a través de Proton, con un comportamiento bastante similar al de Windows en muchos títulos. Todo ello sin coste adicional por licencias, algo que sigue siendo un punto fuerte de Mint frente a sistemas propietarios.
El conjunto de herramientas Captain, desarrollado por el propio proyecto Linux Mint para modernizar la gestión de paquetes, también recibe mejoras. Ahora es capaz de gestionar la instalación de varios paquetes a través de URLs apt://, lo que puede simplificar la vida a usuarios y administradores que comparten instrucciones de instalación en documentos, intranets o portales internos.
El Administrador de actualizaciones ha sido afinado para mostrar un icono de advertencia en la bandeja del sistema cuando se recomienda reiniciar tras aplicar ciertas actualizaciones. Este pequeño detalle ayuda a evitar situaciones en las que los cambios de seguridad o del kernel no tienen efecto hasta que se reinicia, algo particularmente sensible en entornos profesionales que tienden a dejar el equipo encendido durante días.
Nemo, copias de seguridad y pequeños detalles que marcan diferencia
Una de las fortalezas históricas de Mint son los pequeños ajustes que, sin ser espectaculares, se notan en el día a día. En Linux Mint 22.3, el gestor de archivos Nemo introduce la posibilidad de pausar y reanudar operaciones de archivos. Para quienes mueven grandes volúmenes de datos entre discos externos, NAS domésticos o nubes públicas, poder detener una copia a medio camino y retomarla cuando la conexión va mejor es un alivio.
En el terreno de las copias de seguridad, se han reforzado tanto Timeshift como Mint Backup, dos herramientas que se complementan. Timeshift se encarga de hacer instantáneas del sistema (archivos de sistema y configuraciones críticas), permitiendo volver a un estado anterior si una actualización o un controlador nuevo generan problemas.
Mint Backup, en cambio, se centra en proteger los archivos personales y la configuración del usuario. En esta versión se añade un botón «Incluir todo» que facilita agregar de una vez todos los archivos y directorios ocultos de la carpeta personal a la copia de seguridad. Esto es relevante porque muchos programas guardan sus ajustes en esos directorios ocultos, y excluirlos puede implicar perder configuraciones importantes al restaurar.
Timeshift gana también la opción de pausar y reanudar la creación de instantáneas, lo que ayuda cuando la copia se realiza hacia un servidor remoto o un servicio en la nube y hay cortes esporádicos de conexión. Esta flexibilidad viene bien tanto en conexiones domésticas con fibra saturada como en oficinas donde se comparten recursos de red.
Otras mejoras destacadas en herramientas y utilidades
Linux Mint 22.3 incorpora también novedades en varias utilidades propias de la distribución. La aplicación Warpinator, usada para compartir archivos entre equipos de la red local, añade soporte para IPv6 y la opción de enviar mensajes de texto. En redes domésticas y de pequeñas oficinas donde conviven portátiles, sobremesas y, en ocasiones, incluso otros dispositivos con Linux Mint, compartir ficheros y notas rápidas se vuelve más cómodo.
El reproductor de IPTV Hypnotix suma la posibilidad de ocultar el puntero del ratón en modo pantalla completa y de reenviar mejor las teclas de control hacia el reproductor de vídeo MPV. Estos pequeños ajustes reducen distracciones al ver contenido y mejoran la compatibilidad con atajos de teclado, algo útil para quienes usan el PC como centro multimedia conectado al televisor.
En el ámbito del panel y las notificaciones, Mint 22.3 introduce indicadores por aplicación en la barra y un modo de luz nocturna siempre activo (Night Light), que reduce la cantidad de luz azul para descansar la vista, sobre todo en sesiones nocturnas prolongadas. Son pequeños refinamientos que, sumados, hacen que el escritorio resulte menos cansado de usar a largo plazo.
Todo este conjunto de cambios llega además acompañado de actualizaciones de seguridad y paquetes procedentes de los repositorios de Ubuntu 24.04 LTS, lo que mantiene el software al día sin romper la compatibilidad que buscan los usuarios más conservadores.
Rendimiento y experiencia en hardware real
Las pruebas realizadas en equipos de sobremesa con procesadores Intel y AMD de gama media, 16 GB de RAM y unidades SSD de entre 512 GB y 1 TB indican que Mint 22.3 se comporta de forma muy fluida, sin problemas destacables. En sistemas con VirtualBox se ha tenido que ajustar manualmente la configuración gráfica en algunos casos, algo más relacionado con la propia herramienta de virtualización que con la distribución.
En el resto de aspectos, las aplicaciones preinstaladas se han mostrado estables y suficientes para la mayoría de usos generales. Tanto en equipos relativamente recientes como en sobremesas de unos años, el escritorio Cinnamon se siente ágil, y Xfce o MATE siguen siendo buenas opciones para dar una segunda vida a ordenadores algo más antiguos presentes todavía en muchos hogares y pymes europeas.
Con todo este conjunto de cambios, Linux Mint 22.3 Zena se posiciona como una versión sólida y continuista, centrada en afinar la experiencia de escritorio con mejoras discretas pero constantes en Cinnamon, herramientas del sistema y copias de seguridad. Para quienes ya estaban en Mint 22.x, el salto resulta natural y poco traumático, mientras que para usuarios que llegan desde Windows u otras distribuciones más experimentales, Zena ofrece un entorno estable, predecible y suficientemente moderno como para trabajar o estudiar sin demasiadas complicaciones.
