Wine 11 completa la arquitectura WoW64 y estrena soporte para NTSYNC

Wine 11 es la nueva versión mayor de la capa de compatibilidad que permite ejecutar software de Windows en Linux (y macOS). Fiel a su calendario de lanzamientos anual, este lanzamiento llega con más de 6.300 cambios y más de 600 errores corregidos, manteniendo el objetivo de siempre: mejorar compatibilidad, rendimiento y estabilidad, que no es poco.
Wine 11 destaca por dos avances estructurales que marcarán el rumbo del proyecto a medio plazo: el primero es la incorporación del soporte para NTSYNC, un nuevo backend de sincronización que permite a Wine apoyarse, cuando el sistema lo permite, en el módulo correspondiente del kernel Linux (6.14 y superior), reduciendo de forma significativa la sobrecarga en primitivas de sincronización, unos mecanismos básicos que usan los programas para coordinar varios hilos de ejecución (bloqueos, semáforos, eventos), evitando que se estorben entre sí cuando acceden a los mismos recursos. El impacto es especialmente apreciable en aplicaciones y juegos intensivos en hilos, donde una gestión más eficiente de la concurrencia se traduce en mejoras reales de rendimiento y comportamiento.
El segundo gran pilar de Wine 11 es la finalización de la nueva arquitectura WoW64 iniciada en versiones anteriores y que llega ahora a un estado considerado completo, con un rediseño que unifica los cargadores, elimina la dependencia de prefijos puramente de 32 bits y amplía la compatibilidad incluso con aplicaciones heredadas de 16 bits. El resultado, aseguran, es una base más limpia y coherente para ejecutar software Windows de 32 bits sobre sistemas de 64 bits, reduciendo complejidad interna y facilitando la evolución futura del proyecto.
Al margen de estas dos novedades, Wine 11 introduce una larga lista de cambios repartidos por todo el proyecto, muchos de ellos alineados con esfuerzos de modernización previos. Cabe señalar a este respecto que aun cuando Wine por sí solo sigue siendo un componente muy particular, es parte intrínseca del impulso que están recibiendo los juegos en Linux, aunque no lo sea de manera independiente. Su evolución en los últimos años deja buena muestra de ello.
Esta versión, por ejemplo, ha mejorado el soporte de Wayland, continuando el trabajo iniciado en versiones anteriores, con avances en la integración con el escritorio, el manejo del portapapeles, la entrada de texto y el rendimiento general mediante mecanismos más eficientes de comunicación entre procesos. Aunque sigue siendo un controlador en evolución, es parte indispensable en la transición hacia entornos gráficos más actuales. También hay mejoras en el escalado DPI y en el manejo de pantallas de alta resolución, un apartado cada vez más relevante en entornos de escritorio modernos.
El subsistema gráfico recibe igualmente atención, con avances en Direct3D y Vulkan que van más allá de simples correcciones. En concreto, Wine 11 amplía y actualiza su compatibilidad con Vulkan, mejora la traducción de llamadas gráficas desde Direct3D y habilita nuevas capacidades multimedia, como la decodificación de vídeo H.264 acelerada por hardware en determinados escenarios, lo que repercute directamente en compatibilidad y rendimiento. A ello se suman avances en multimedia, audio, fuentes, red y compatibilidad con distintas versiones de Windows, además de un buen número de correcciones dedicadas tanto a programas muy utilizados como a casos más específicos.
En resumen, Wine 11 llega con numerosas novedades de carácter muy técnicos, las menos de mayor envergadura y las más a modo de mejora incremental, si bien lo que de verdad importa es que el proyecto avanza a buen ritmo.
Para quien necesite el máximo de estabilidad, conviene recordar que Wine 11 inaugura una nueva rama estable que se mantendrá durante el próximo año, mientras el desarrollo continúa en la rama experimental. Los interesados pueden consultar el listado completo de cambios en las notas de lanzamiento oficiales y descargar el código fuente o los paquetes binarios desde el sitio web del proyecto, aunque como hemos advertido, es más común usarlo estos días a través de otras soluciones, que directamente.
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