Epic Games Launcher en Linux: Fortnite, EAC v2 y requisitos
Hace pocos días se dio a conocer la noticia del lanzamiento preliminar del nuevo «Epic Games Launcher», destacando la esperada llegada del soporte oficial para distribuciones Linux, además de Windows y macOS. Esta nueva aplicación ha sido reescrita para ser más ligera, reduciendo los tiempos de inicio y el consumo de recursos en segundo plano. La interfaz renovada facilita la navegación entre tiendas y bibliotecas, integra un chat de voz multiplataforma, permite personalizar el panel de juegos e incluye un monitor detallado para supervisar las velocidades de descarga, lectura y escritura en tiempo real.
Como gran incentivo para este lanzamiento, la compañía confirmó que Fortnite llegará de forma nativa a Linux. Sin embargo, la disponibilidad de sus títulos competitivos está estrictamente condicionada a la implementación de su reconstruido sistema antitrampas: Easy Anti-Cheat (EAC) v2.
EAC v2: Seguridad a Nivel de Kernel sin Módulos Propietarios
Para lograr un entorno libre de trampas en Linux sin recurrir a los invasivos módulos de kernel que utiliza en Windows, Epic Games ha rediseñado EAC v2 para que opere exclusivamente como un servicio systemd en el espacio de usuario, el cual solo se ejecuta mientras el juego está activo. Para garantizar la integridad del sistema, EAC v2 se apoya en programas eBPF y exige que el sistema operativo cumpla con una lista de características de seguridad nativas.
Los requisitos para que las distribuciones ejecuten juegos protegidos por EAC v2 incluyen:
- Arranque seguro y claves reconocidas: El kernel y sus módulos deben estar firmados digitalmente. EAC solo confiará en un listado de claves de autoridades certificadoras «bien conocidas», como las de Ubuntu, Fedora, Debian, openSUSE y Microsoft UEFI CA.
- TPM 2.0 y Measured Boot: Es obligatorio contar con el chip TPM 2.0 activado en la BIOS para que gestores de arranque como GRUB o systemd-boot registren metadatos inmutables de todo el código ejecutado durante el arranque.
- IOMMU: Esta tecnología debe estar habilitada para bloquear el acceso directo a la memoria física por parte de hardware externo diseñado para realizar trampas mediante DMA.
- Modo Lockdown y Kexec deshabilitado: El kernel debe ejecutarse en el modo de integridad (Lockdown) para restringir el acceso root a la memoria y bloquear omisiones de UEFI. Asimismo, la función Kexec (que permite cargar un kernel sin reiniciar el equipo) debe desactivarse para no eludir el registro de arranque.
- LSM BPF: El Módulo de Seguridad de Linux en BPF debe estar activo para que EAC monitoree y bloquee intentos de lectura o escritura en la memoria del juego por otros procesos.
Epic Games ha aclarado que los usuarios no necesitan mantener su equipo bloqueado de forma permanente ya que pueden configurar una entrada de arranque alternativa con sus propias claves para el uso diario y otra entrada certificada exclusiva para juegos competitivos. El incumplimiento de estos requisitos no provocará bloqueos de cuenta, sino un simple error de ejecución. Por el momento, dispositivos como la Steam Deck no cumplen con estas especificaciones de hardware, aunque Epic mantiene diálogos con Valve para explorar posibles soluciones.
El debate en la comunidad de Ubuntu
Ente estas exigencias, se ha desatado un intenso debate en la comunidad de desarrolladores de Ubuntu. Si bien expertos señalan que funciones como Secure Boot y Lockdown ya son estándares integrados en los kernels modernos por seguridad corporativa, el historial de EAC en Windows (donde operaba con telemetría invasiva y dejaba rastros tras desinstalarse) genera fuerte desconfianza. Esta preocupación se agrava por el hecho de que Tencent posee el 40% de Epic Games.
En los foros se discute cómo gestionar y empaquetar este software. Algunos desarrolladores exigen que EAC quede excluido de los repositorios principales (Main) y se ubique en repositorios de terceros para evitar que se instale de forma oculta como dependencia, protegiendo así a los usuarios desapercibidos. Por otro lado, hay quienes argumentan que incluirlo en los repositorios oficiales obligaría a Canonical a ejercer una supervisión estricta y a emitir advertencias claras sobre la privacidad.
Como solución intermedia, se sugiere aislar EAC utilizando formatos como Snap (aprovechando las capacidades de Ubuntu Core Desktop) o Flatpak, donde las reglas de confinamiento (sandbox) podrían mitigar riesgos de seguridad, siempre y cuando estas herramientas logren compatibilidad con los altos privilegios eBPF que el sistema antitrampas exige.
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