Instalé Timeshift, ¿y ahora qué?
Instalaste Timeshift, hiciste el primer click y ahí quedó, abierto, con una ventana pidiéndote que elijas un montón de cosas que capaz no entendés del todo. Es normal. Timeshift es una herramienta de restauración del sistema: toma snapshots (fotografías) del estado de tu Linux en un momento dado, para que si algo se rompe —una actualización que salió mal, un driver que dejó todo inutilizable— puedas volver atrás con un par de clicks, sin reinstalar nada. Es algo parecido al Restaurar Sistema de Windows o al Time Machine de macOS, pero pensado específicamente para Linux.
No es un programa que se usa una vez y se olvida: es el seguro contra incendios de tu sistema, y como todo seguro, sirve solo si lo configuraste antes de que pase el problema.
La idea de este artículo es simple: dejarte Timeshift funcionando de fondo, tomando snapshots automáticamente, sin que tengas que acordarte de él hasta el día que necesites volver atrás. Vamos a ver el asistente inicial, la configuración que realmente importa, cómo restaurar un snapshot cuando las cosas salen mal, y qué herramientas complementan a Timeshift para tener un esquema de respaldo completo.
¿Todavía no lo instalaste?
Timeshift no tiene paquete oficial en Flatpak ni en Snap: el desarrollador original lo decidió así porque la herramienta necesita acceso directo al sistema de archivos raíz para funcionar, algo que el sandboxing de esos formatos complica. Si en algún momento te interesa ese mundo igual, podés repasar nuestra guía definitiva de Snap. Para Timeshift, vas directo al repositorio de tu distro:
# Debian, Ubuntu, Linux Mint y derivadas
sudo apt update
sudo apt install timeshift
# Fedora (Workstation y derivados)
sudo dnf install timeshift
# openSUSE (Leap/Tumbleweed)
sudo zypper install timeshift
# Arch Linux, Manjaro y derivadas
sudo pacman -S timeshiftEn Linux Mint ya viene instalado de fábrica, así que si es tu caso podés saltar directo a la siguiente sección.
Primeros pasos: el asistente inicial
Abrí Timeshift desde el menú de aplicaciones (te va a pedir contraseña de administrador, porque trabaja a nivel de sistema) o lanzalo por terminal con sudo timeshift-launcher. La primera vez te va a tirar un asistente con algunas decisiones importantes:
Modo de snapshot: RSYNC o BTRFS. RSYNC funciona en cualquier sistema de archivos (ext4, XFS, lo que tengas) y es la opción que te va a aparecer casi siempre. El modo BTRFS solo está disponible si tu partición raíz usa Btrfs con el layout de subvolúmenes que Timeshift espera (@ y @home) — Fedora, por ejemplo, no usa ese layout por defecto, así que ahí RSYNC es la única opción real. Si no sabés qué sistema de archivos tenés, es RSYNC.
Dónde guardar los snapshots. Acá está el punto que más gente termina lamentando: por defecto Timeshift quiere guardar todo en la partición raíz (/). No lo dejes así. Si tenés una partición separada o un disco externo, elegilo ahí. Cada snapshot completo puede pesar varios GB, y si se llena la partición del sistema, te quedás sin poder arrancar.
Qué incluir. Por defecto Timeshift excluye tu carpeta /home — y está bien que sea así. Esta herramienta está pensada para proteger el sistema operativo (paquetes, configuraciones, el kernel), no tus documentos personales. Para eso hay otras herramientas, que vemos más abajo.
Una vez que completás el asistente, te conviene crear el primer snapshot manual antes de seguir usando el sistema:
sudo timeshift --create --comments "Primer snapshot" --tags DConfiguración que vale la pena revisar
Con el asistente ya pasado, entrá a Configuración dentro de Timeshift y prestá atención a esto:
- Niveles de snapshot automático: podés activar Boot, Hourly, Daily, Weekly y Monthly, y definir cuántos de cada uno se conservan. No hace falta activarlos todos. Para un uso normal, con Daily (3-5 copias) y Weekly (2-3 copias) alcanza de sobra.
- Snapshot al arrancar (Boot): es útil si solés instalar drivers o hacer cambios grandes seguido, porque te da un punto de retorno fresco cada vez que prendés la máquina.
- Filtros de exclusión: además de
/home, podés excluir carpetas puntuales como cachés de navegador o directorios de descargas pesadas, para que los snapshots no crezcan innecesariamente.
Restaurar un snapshot
El día que algo se rompe —una actualización que dejó el sistema sin arrancar, un driver que rompió todo— acá es donde Timeshift se gana el espacio en disco. Desde el sistema en funcionamiento, abrís Timeshift, elegís el snapshot de la fecha que te sirve y tocás Restaurar. El proceso te devuelve el sistema al estado exacto de ese momento, sin tocar tus archivos personales.
Si el sistema no arranca directamente, la restauración también funciona desde un Live USB: instalás Timeshift en el entorno live, apuntás a la partición donde están guardados los snapshots, y restaurás desde ahí. Por eso conviene guardar los snapshots en una partición o disco separado del sistema: si la raíz se corrompe del todo, tus snapshots siguen intactos.
Para restaurar por terminal:
sudo timeshift --restoreLo que Timeshift no hace (y qué usar en su lugar)
Timeshift protege el sistema, no tus documentos, fotos o proyectos. Si querés un esquema de respaldo completo, conviene sumarle una herramienta orientada a archivos personales, como Déjà Dup, o algo más robusto como BorgBackup o Restic si manejás volúmenes grandes. Repasamos todas estas opciones con más detalle en nuestra guía de los mejores sistemas de backup y recuperación para Linux.
Si usás Btrfs y querés ir un paso más allá del modo BTRFS de Timeshift, herramientas como Btrfs Assistant o grub-btrfs te permiten incluso arrancar directamente desde un snapshot anterior desde el menú de GRUB, sin pasar por el sistema restaurado.
Enlaces útiles
- Repositorio oficial en GitHub — mantenido actualmente por el equipo de Linux Mint como parte del proyecto XApp
- Reporte de errores y seguimiento de issues
Conclusión
Timeshift no te va a salvar de perder tus fotos de vacaciones, pero sí te va a salvar de esa actualización que rompió todo un sábado a la noche. Configuralo una vez, con una ubicación de guardado que no sea la partición raíz y un par de niveles automáticos activados, y andá tranquilo: el trabajo pesado ya lo hiciste hoy.
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