MuyLinux Eduardo Medina  

La Universidad de Minnesota, expulsada del desarrollo de Linux por trolear

Universidad de Minnesota

Greg Kroah-Hartman, uno de los mantenedores más destacados de Linux y posiblemente la cabeza más visible del proyecto tras Linus Torvalds, ha tomado la decisión de expulsar a la Universidad de Minnesota de la contribución al kernel debido a que enviaba de manera intencionada parches de dudosa calidad.

El choque de Greg Kroah-Hartman (y muy probablemente la plana mayor de los responsables de Linux) con la Universidad de Minnesota se inició cuando los investigadores de dicha institución introdujeron de manera sigilosa e intencionada vulnerabilidades en el kernel Linux de tipo usar después de liberar con el propósito de publicar un artículo de investigación.

Que se realicen investigaciones sobre la seguridad de Linux es algo positivo, pero las formas de la Universidad de Minnesota no gustaron a los mantenedores del kernel. Si aquellas vulnerabilidades introducidas adrede y de manera sigilosa son de por sí algo de mal gusto, la situación fue a peor cuando la misma universidad decidió, tras publicar el artículo, enviar otro conjunto de parches más que cuestionables, lo que desató el enfado de Greg Kroah-Hartman.

La Universidad de Minnesota argumentó en su defensa que el conjunto de parches enviado después de publicar su artículo fueron creados por “un nuevo analizador estático”, pero los encargados de Linux vieron que en realidad no tenían ningún valor real. En proyectos grandes como Linux se suelen tomar muy en serio los estándares de calidad, y el hecho de que un contribuidor envíe de manera reiterada “commits” de baja calidad termina haciendo que los mantenedores pierdan tiempo. Debido a eso, Greg Kroah-Hartman ha sido tajante y ha expulsado a la Universidad de Minnesota de la contribución a Linux.

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Tras la decisión tomada por Greg Kroah-Hartman, un estudiante de la Universidad de Minnesota le pidió que desistiera de “hacer acusaciones descabelladas que bordean la calumnia”, pero el mantenedor de Linux no ha dudado en mostrarse firme y en dejar bien clara su postura y versión de los hechos:

Tú y tu grupo habéis admitido públicamente haber enviado conscientemente parches erróneos para ver cómo reaccionaría la comunidad del kernel a ellos, y publicó un artículo basado en ese trabajo. Ahora vuelve a enviar una nueva serie de parches que obviamente son incorrectos, así que, ¿qué se supone que debo pensar de tal cosa?”

“Obviamente, (los parches) NO fueron creados por una herramienta de análisis estático, ya que son el resultado de patrones totalmente diferentes, y encima ni siquiera están arreglando nada en absoluto. Entonces, ¿qué se supone que debo pensar aquí, aparte de que usted y su grupo continúan experimentando con los desarrolladores de la comunidad del kernel enviando parches tan absurdos?”

“Debido a esto, ahora tendré que prohibir todas las contribuciones futuras de tu universidad. Además, extrae tus contribuciones anteriores, ya que obviamente fueron presentadas de mala fe y con la intención de causar problemas”.

En resumidas cuentas, que desde Linux no se andan con chiquitas cuando se trata de perder el tiempo con contribuciones de baja calidad, una presión que posiblemente haya ido a más debido a las dificultades que afronta el proyecto a la hora de encontrar a personas que den el nivel exigido. Por otro lado, la expulsión de un contribuidor puede ser entendida por algunos como un golpe a los principios del software libre, y es que aquí parecen entrar en conflicto dichos principios con los estándares de calidad y el nivel de exigencia del proyecto.

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